Madrid.- Una polémica se desató luego de que OpenAI diera a conocer que uno de sus modelos de inteligencia artificial (IA) había resuelto de manera autónoma uno de los llamados "Problemas del Milenio", pues inmediatamente después del anuncio, el matemático Tristan Buckmaster afirmó que la compañía de Sam Altman se había basado en sus investigaciones junto al investigador Levent Alpöge.
El martes, la compañía estadounidense aseguró que había encontrado una solución al problema, un hallazgo realizado por un modelo aún no presentado públicamente y que según la firma estadounidense es más capaz que el GPT-6 lanzado recientemente.
El anuncio de ese día llegó pocas horas después de que Buckmaster, matemático de la Universidad de Nueva York, y Alpöge, que trabaja en Anthropic, competidora de OpenAI, publicaran sus propios trabajos asistidos por IA sobre tres ecuaciones relacionadas.

En una declaración publicada junto a sus artículos, Buckmaster dijo que OpenAI solo se interesó por el problema después de que se difundiera la noticia de su investigación, y que había recurrido al mismo enfoque inusual que él y su colega se habían dedicado a desarrollar.
Los investigadores de OpenAI negaron haber tenido acceso alguno al trabajo del equipo rival y dijeron que propusieron compartir el mérito.
Sin embargo, posteriormente explicó que sus indicios estaban relacionados con el trabajo de Alpöge y Buckmaster, que habían avanzado en el llamado problema de "Euler forzado", relacionado con la dinámica de fluidos, pero distinto del problema de Navier-Stokes.
Reconoció que no puede descartar por completo que las conversaciones de los investigadores con sus sistemas de IA contribuyesen al desarrollo de la herramienta utilizada para resolver el problema.
Pero no citó inicialmente las aportaciones de otros dos matemáticos españoles, Diego Córdoba y Luis Martínez Zoroa, que sí ha sido ampliamente reconocida por numerosos científicos y sociedades científicas.
La Sociedad Matemática Estadounidense ha valorado la trascendencia del descubrimiento y las contribuciones de Alpöge y de Buckmaster, pero también las de Diego Córdoba y Luis Martínez Zoroa.
Este jueves, los matemáticos españoles Diego Córdoba y Luis Martínez Zoroa celebraron y valoraron el reconocimiento que OpenAI hizo de sus determinantes contribuciones para que sus agentes de inteligencia artificial acabaran resolviendo uno de los "Problemas del Milenio".
En conversación telefónica con EFE, los dos matemáticos expresaron su satisfacción por ese reconocimiento, e insistieron en que sin sus aportaciones previas, y las de otros matemáticos, ninguna IA hubiera sido capaz de resolver el problema, pero también que sin la inteligencia artificial los humanos hubieran tardado mucho más en encontrar la solución.
La publicación por parte de la tecnológica estadounidense de los resultados generó una fuerte controversia, tanto por si los hallazgos suponen realmente una resolución definitiva del problema matemático, como por la autoría real del mismo, y si OpenAI utilizó para ello los avances de otros científicos, entre ellos algunos que incluso podrían ser incluso inéditos.
Córdoba y Zoroa no tienen ninguna duda al respecto, y aunque la revisión y comprobación de los trabajos y su publicación requerirá varios meses, explicaron que existen ya varios modelos de inteligencia artificial que interpretan el lenguaje matemático y que permiten conocer en muy poco tiempo el resultado; "y sí, lo han resuelto".
El problema de "Navier-Stokes" es un famoso y antiguo reto matemático que trata desde hace decenios de probar si las ecuaciones que describen el movimiento del agua y del aire tienen siempre soluciones ordenadas o se pueden romper y volver infinitas.
Fueron fórmulas creadas en el siglo XIX para estudiar los fluidos y utilizan las leyes de la física para calcular la velocidad y la presión, y han servido durante años para simular el movimiento del mar, del viento o del humo, pero nadie había podido probar hasta ahora si esas ecuaciones funcionan siempre bien en tres dimensiones.
Su complejidad motivó que fuera catalogado como uno de los "Problemas del Milenio" por el que el Clay Mathematics Instituto ofreciera un millón de dólares a quien lo resolviera.
Tras el anuncio de OpenAI de que no reclamarán el cobro de ese premio, los dos matemáticos españoles aseguraron que ni ellos se han puesto en contacto con la empresa ni al revés, y señalaron que no se han planteado reclamar ninguna recompensa por el trabajo que han realizado y que ha servido de base para desentrañar ese problema. "No estamos aquí por dinero", dijo Diego Córdoba.
mcc