Un hombre se prendió fuego frente a la sede de Naciones Unidas en Nueva York y murió a causa de sus heridas, informó la policía.
El gobierno tibetano en el exilio confirmó desde su sede en Dharamsala, India, que el hombre era un activista tibetano que actuó por la causa del Tíbet.
"Mientras honramos su devoción, la vida humana es preciosa y debe ser preservada para servir a la lucha a largo plazo por el Tíbet. En nombre de la Administración Central Tibetana (CTA), insto encarecidamente a todos los compatriotas tibetanos a valorar sus vidas", dijo el presidente tibetano en el exilio, Penpa Tsering.

Según la administración tibetana, el activista, identificado como Lobga Rangzen, fue empujado a quitarse la vida en señal de protesta por "el genocidio en curso dentro del Tíbet y la aplicación de la draconiana 'Ley de Unidad y Progreso Étnico' el 1 de julio" llevadas a cabo por China.
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Horas antes de cometer el acto frente al complejo de las Naciones Unidas, el hombre de origen tibetano, que residía en EU y trabajaba como conductor de Uber, difundió un testamento en vídeo en sus redes en el que afirmó que realizaba su "sacrificio supremo" por la causa nacional de su país.
"Su Santidad el dalái lama ha dicho en sus enseñanzas que debemos trabajar por el pueblo tibetano y que debemos esforzarnos por el pueblo tibetano. El gobierno chino está destruyendo por completo los derechos de nuestro pueblo, así como nuestra religión y cultura", dijo.
La víspera, el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD, en inglés) reportó el suceso cerca de las 18:30 hora local (22:30 GMT), en la Primera Avenida y la calle 42. La víctima fue llevada a un hospital cercano, donde fue declarado muerto.
Un portavoz del secretario general de la ONU, António Guterres, dijo en un comunicado a la AFP que "estamos consternados por este trágico y terrible incidente y expresamos nuestras condolencias a su familia".
Tencho Gyatso, presidente de la Campaña Internacional por Tíbet, dijo que Rangzen "era un incansable defensor del Tíbet quien se dedicó a generar conciencia pacíficamente sobre la crisis de derechos humanos", dijo Gyatso en un pronunciamiento a la AFP.
Agregó que se oponía la nueva "ley para promover unidad étnica y progreso" china, que Beijing ha dicho que busca forjar una identidad nacional "compartida" entre distintos grupos étnicos.
Activistas en el extranjero han dicho que esa ley degradaría los derechos de minorías étnicas. Organizaciones de defensa de derechos humanos acusan a Beijing de perseguir a minorías como los uigures y los tibetanos.
Beijing envió tropas en 1950 al Tíbet, una vasta meseta de gran altitud descrita como parte integral de China. Su líder espiritual, el dalái lama, está radicado en India después de huir de la capital tibetana, Lhasa, cuando las fuerzas chinas aplastaron un alzamiento en 1959.
Gobiernos como el de EU y la Unión Europea han expresado su profunda preocupación por la ley étnica china, denunciando que otorga a las autoridades una base legal para perseguir y vigilar a los disidentes incluso fuera de sus fronteras nacionales.
mcc