“El Partido Comunista de China es un partido político con grandes ambiciones. Esta ambición no es imponer su hegemonía en el mundo, sino contribuir al mundo”. En el documento Misión histórica y valor de acción del Partido Comunista de China, publicado recientemente por del Departamento de Comunicación del Comité Central del Partido Comunista de China, esta declaración impresiona profundamente al mundo exterior. Este no es sólo un anuncio propagandístico, sino la trayectoria de lucha y la acción práctica del mayor partido del mundo que ha pasado por un siglo.
El Partido Comunista de China (PCCh) nació de la resistencia a la invasión extranjera. Debido a la guerra, él aprecia la paz, se opone resueltamente al hegemonismo y la política de fuerza, y lleva al pueblo por un camino de desarrollo pacífico que es fuerte, pero no hegemónico.
Desde proponer los Cinco Principios de la Coexistencia Pacífica en la década de 1950, hasta emitir juicios científicos de que la paz y el desarrollo son el tema de la época a partir de la reforma y apertura, hasta proponer conceptos e iniciativas importantes como la construcción de una comunidad con un futuro compartido para la humanidad y la construcción de un nuevo tipo de relaciones internacionales, el PCCh siempre ha estado proporcionando activamente sabiduría y un proyecto para mantener la paz mundial.

La gente ha visto que, desde la fundación de la República Popular China, el país no ha provocado guerras ni conflictos, ni ha invadido ni una pulgada de tierra de otros países. Al mismo tiempo, China ha participado activamente en la reforma y construcción del sistema de gobernanza mundial y ha realizado esfuerzos incansables en la reducción de la pobreza mundial y la lucha contra el terrorismo.
El PCCh toma el ofrecimiento de mayores contribuciones a la humanidad como su propia misión, y eso se encarna en la promoción del desarrollo común. Como señala el documento, “el Partido Comunista de China no sólo espera que el pueblo chino tenga una buena vida, sino también espera que los pueblos de otros países tengan también una buena vida”.
Por un lado, el liderazgo del PCCh en la modernización del país en desarrollo más grande del mundo es en sí mismo una contribución al desarrollo mundial. Su exitosa experiencia ha proporcionado una referencia útil para los países que desean acelerar el desarrollo manteniendo su independencia.
Por otro lado, la República Popular China está promoviendo el desarrollo común del mundo con su propio desarrollo. En los últimos 10 años, la tasa de contribución de la economía de China al crecimiento económico mundial sobrepasa 30%.
China ha cumplido la tarea de erradicar la pobreza absoluta, ha logrado el objetivo de reducción de la pobreza de la Agenda para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas 2030 —10 años antes de lo establecido por el programa— y la tasa de contribución a la reducción de la pobreza mundial sobrepasa 70%.
Más importante aún, frente a grandes cambios que no se habían visto en el siglo, el Partido Comunista de China ha propuesto la idea de construir una comunidad con un futuro compartido para la humanidad, lo que ha abierto un nuevo camino de desarrollo con una cooperación de beneficio mutuo, construcción conjunta y compartimiento.
Por el momento, la epidemia del coronavirus que azota el mundo ha puesto de relieve aún más el valor contemporáneo y la importancia práctica del concepto de una comunidad con un futuro compartido para la humanidad. Cuando ciertos países persiguen la hegemonía y pisotean las reglas internacionales, el PCCh está dirigiendo al pueblo chino a brindar asistencia para la prevención y el control de la pandemia mundial, impulsando la economía mundial y manteniendo la seguridad regional.
Para juzgar si un partido gobernante es avanzado y calificado, la práctica es la más convincente. Los 100 años de historia del Partido Comunista de China muestran claramente que el partido gobernante más grande del mundo con grandes ambiciones no sólo busca la felicidad del pueblo chino, sino también continúa luchando por la causa del progreso humano.
Este artículo fue publicado por China Radio International