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Teherán.— Al menos 95 personas murieron ayer cuando dos bombas estallaron en medio de una multitud que conmemoraba el cuarto aniversario de la muerte del general Qasem Soleimani, informaron medios estatales iraníes.
Las explosiones se produjeron en plena tensión en Medio Oriente y un día después de que el número dos de Hamas, Saleh al-Arouri, aliado de Irán, muriera en un ataque en Beirut, que las autoridades libanesas atribuyeron a Israel. Más de 210 personas resultaron heridas en el ataque en Irán, del que nadie se atribuyó la responsabilidad de inmediato. Se trata del atentado más mortífero que ha sufrido Irán desde su Revolución Islámica de 1979.
Las deflagraciones, que ocurrieron con unos 15 minutos de diferencia, tuvieron lugar cerca de la mezquita Saheb al Zaman, donde se encuentra la tumba de Soleimani, en la ciudad de Kermán, en el sur de Irán.
Entre los muertos hay tres paramédicos que acudieron al lugar tras la primera explosión, afirmó la Media Luna Roja iraní.
Según la agencia oficial de noticias Irna, la primera explosión se produjo a 700 metros de la tumba de Soleimani, muerto a los 62 años en un ataque en 2020 de un dron estadounidense a las afueras del aeropuerto de Bagdad (Irak), y la segunda un kilómetro más allá.
Imágenes difundidas por internet mostraron a la multitud, que se congregó para conmemorar el cuarto aniversario de su muerte, tratando de huir del lugar mientras el personal de seguridad acordonaba la zona. La agencia de noticias iraní Tasnim afirmó que “dos bolsas con bombas hicieron explosión”. “Los autores (...) detonaron aparentemente las bombas por control remoto”, añadió.
“Estábamos caminando hacia el cementerio cuando, de repente, se detuvo un vehículo detrás de nosotros y explotó una papelera que contenía una bomba”, declaró un testigo a la agencia Isna.
La República Islámica decretó un día de luto nacional el jueves y el presidente Ebrahim Raisi, que anuló un desplazamiento previsto el jueves a Turquía según un medio estatal, condenó este ataque “odioso”.
El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, prometió una “dura respuesta” a los “malvados y criminales enemigos de la nación”.
Al anochecer, la multitud regresó al lugar de los hechos coreando: “¡Muerte a Israel!” y “¡Muerte a Estados Unidos!”. “Condenamos el amargo atentado terrorista (...) Espero que los autores del crimen sean identificados y castigados por sus actos”, declaró la hija de Soleimani, Zeinab.
Washington afirmó que “Estados Unidos no estuvo involucrado de ninguna manera y cualquier insinuación que lo contradiga es ridícula”, y que no tenía “ninguna razón” para creer que Israel tuvo algo que ver. Un funcionario estadounidense dijo que el atentado en Irán parece un ataque “terrorista” al estilo del Estado Islámico (EI).
Sin embargo, en X (Twitter), Mohammad Jamshidi, alto asesor de Raisi, dijo que “Washington dice que EU e Israel no tuvieron nada que ver con el atentado terrorista en Kermán, Irán. ¿De verdad? (...) No se equivoquen. La responsabilidad de este crimen recae en los regímenes estadounidense y sionista, y el terrorismo es sólo una herramienta”.
Israel, enemigo declarado de Irán, no comentó el ataque. “Estamos centrados en la lucha contra Hamas”, declaró el portavoz del ejército, Daniel Hagari.
En un comunicado, el gobierno venezolano, un importante aliado de Irán en la región, condenó “en los términos más enérgicos” el atentado y pidió que “los responsables de tan repudiados hechos sean castigados”.
El presidente ruso, Vladimir Putin, condenó un ataque “escandaloso por su crueldad y su cinismo”. Irak lo calificó de acto “terrorista” al igual que la Unión Europea (UE), que expresó “su solidaridad con el pueblo iraní”.
El secretario general de la ONU, António Guterres, también condenó “firmemente” la explosión.
Irán libra desde hace tiempo una guerra en la sombra de asesinatos y sabotaje con su enemigo Israel, además de combatir contra varios grupos yihadistas y armados.
En septiembre, la agencia de noticias Fars informó que un “operativo” clave afiliado al grupo Estado Islámico, encargado de llevar a cabo “operaciones terroristas” en Irán, fue detenido en Kermán. En julio, los servicios de inteligencia iraníes declararon que desarticularon una red que, según ellos, estaba “vinculada a la organización de espionaje de Israel” y que planeaba “operaciones terroristas” en todo Irán, incluida “una explosión en la tumba” de Soleimani, según Irna.
El general Soleimani, jefe de las Fuerzas Quds de los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán, era el encargado de las operaciones exteriores iraníes, especialmente en Medio Oriente. Soleimani era una de las personalidades más populares del país y estaba considerado un héroe por su papel en la derrota del grupo Estado Islámico tanto en Irak como en Siria.
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