Madrid.— Dos barcos fueron atacados ayer en el estrecho de Ormuz y las navieras Maersk y Mediterranean Shipping Company (MSC) anunciaron la suspensión temporal de la circulación por esta vía estratégica para el transporte marítimo global, ante el incremento de las tensiones en Medio Oriente.
Un barco fue alcanzado frente a la costa de Omán, indicó la agencia de seguridad marítima británica UKMTO. Otro fue golpeado frente a la costa de Emiratos Árabes Unidos, afirmaron la UKMTO y la compañía privada de seguridad marítima Vanguard Tech.
La televisión estatal iraní anunció que un petrolero estaba “naufragando” tras haber sido atacado cuando pasaba “ilegalmente” por el estrecho de Ormuz, pero no aportó más datos.

El sábado, los Guardianes de la Revolución iraníes anunciaron que esa vía estaba cerrada “de facto” a la navegación, y que era peligroso utilizarla a causa de los ataques estadounidenses e israelíes.
La Fuerza Naval de la Unión Europea afirmó que los Guardianes de la Revolución habían avisado por mensaje radiado a los navíos de que el tránsito por el estrecho de Ormuz “no está autorizado”. Frente a la inseguridad, Maersk, una de las mayores compañías de transporte de contenedores del mundo, emitió un comunicado diciendo que suspende temporalmente la circulación por el estrecho hasta nuevo aviso, lo que podría provocar retrasos, desvíos o ajustes de horarios en los servicios que hacen escala en puertos del golfo Pérsico.
Además, la compañía ha anunciado la reconfiguración de sus rutas tradicionales a través de Bab el Mandeb y el Canal de Suez, priorizando la seguridad de su tripulación. “Seguimos decididos a minimizar el impacto en las cadenas de suministro de clientes”, indicó.
MSC tomó la misma medida de suspender el tránsito en esa zona y afirmó que seguirá de cerca la evolución de la situación y colaborará con las autoridades competentes, y que las reservas se reanudarán una vez que las condiciones de seguridad lo permitan.
El estrecho de Ormuz es un punto de paso clave para el comercio mundial de petróleo, por donde transita 20% del crudo y el gas natural licuado consumidos a nivel global.