Crans Montana, Suiza.— Una fiesta de Año Nuevo en un bar de la lujosa localidad de Crans Montana, en el corazón de los Alpes suizos, se tornó en tragedia poco después de la medianoche cuando se desató un incendio que en cuestión de minutos se propagó dejando atrapados a los jóvenes que celebraban la llegada de 2026.
Este drama, sin precedentes en el cantón de Valais, donde se encuentran las principales estaciones de esquí de Suiza, ha causado al menos 40 muertos y 115 heridos, según informaciones oficiales.
Las llamas y el humo impidieron que quienes se encontraban en la zona de fiesta, en el sótano del local, pudieran escapar por la escalera que conducía a la terraza, y al mismo tiempo obstaculizaron los intentos de quienes estaban afuera y trataban de entrar a rescatar a las víctimas, según testimonios recogidos por EFE.

La mayoría de los heridos presentan quemaduras graves, en algunos casos de hasta 60% del cuerpo, que requerirán meses y hasta años para ser tratadas, de acuerdo con especialistas del Hospital de Lausana, que cuenta con una unidad especializada en estos casos, y a donde han sido trasladadas varias de las personas en estado crítico. Las autoridades señalaron que un “número significativo” de heridos se encuentra en estado crítico.
Algunas víctimas con quemaduras graves y extendidas, se informó, están siendo trasladadas a Alemania, Francia e Italia, que ofrecieron su apoyo al gobierno suizo.
Muchos de los heridos presentan graves problemas respiratorios por la inhalación de humo tóxico, explicó en rueda de prensa el jefe del Departamento de Salud del cantón de Valais, Mathias Reynard.
La procuradora indicó que la pista principal de la tragedia consiste en “un fuego generalizado que provocó una explosión”, aunque la causa inicial del incendio todavía no se ha podido determinar de manera oficial.
De acuerdo con diversos testimonios, el fuego se inició cuando una mujer que iba cargada en hombros llevaba una botella de champagne con bengalas, la cual quedó demasiado cerca del techo, que se prendió. Las botellas con bengalas, al parecer, eran uno de los atractivos del bar.
Frente a las insistentes preguntas sobre el respeto de las medidas de seguridad y vías de escape del local siniestrado —ante señalamientos de que hay sólo una escalera estrecha para salir del sótano—, la procuradora general de Valais, Beatrice Pilloud, sostuvo que no podía pronunciarse porque las indagaciones están en curso. Tampoco respondió a los señalamientos de que había gente muy joven en el bar. Tampoco se sabe cuántas personas había en el lugar al momento del incendio. Lo único que sí se descartó es que se haya tratado de un ataque.
Pilloud sostuvo que “es difícil saber cuánto tiempo tomará la identificación” de las víctimas mortales, para lo cual se ha puesto en marcha un importante dispositivo de especialistas en medicina legal. Aseguró, en este sentido, que se están haciendo muchos esfuerzos por devolver los restos de los fallecidos a sus familiares lo antes posible.
Algunas familias siguen en la incertidumbre de si sus seres queridos han sobrevivido, ya que algunos heridos que llegaron a los hospitales no han podido ser identificados debido a que sus documentos fueron destruidos por el fuego.
Debido al estado de los cadáveres, muchos sólo podrán ser identificados a través de pruebas de ADN, comentó el comandante de la policía cantonal, Frederic Gisler.
Franceses e italianos, entre las víctimas
Aunque no se ha informado oficialmente de cuántos extranjeros hay entre las víctimas, el Ministerio de Exteriores de Francia reportó que al menos nueve franceses figuran entre los heridos, y hay ocho desaparecidos, por lo que no descarta que entre los fallecidos haya gente de esa nacionalidad. Además 13 de los heridos son italianos, y otros seis italianos están desaparecidos.
En México, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) expresó sus condolencias por el incendio, y señaló que “hasta el momento” no hay reporte de mexicanos afectados por la tragedia. Agencias