Río de Janeiro. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva afirmó que Brasil no puede aceptar el tratamiento que viene recibiendo de Estados Unidos y que, si la mayor economía del mundo no quiere negocios con el país sudamericano, es necesario buscar nuevos socios.
"Vamos a luchar para que este país no sea tratado como una republiqueta insignificante. Somos muy grandes. Tenemos mucha historia y no podemos aceptar el tratamiento que Estados Unidos le dio a Brasil esta semana", afirmó el líder progresista en una reunión con todos sus ministros.
El mandatario hizo referencia a los anuncios hechos esta semana por el gobierno de Donald Trump de que puede imponerle nuevos aranceles adicionales a Brasil, del 25%, como sanción por supuestas prácticas desleales comerciales brasileñas.

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Además, Estados Unidos está proponiendo nuevos aranceles a varias economías, incluyendo Brasil, por considerar que no combaten lo suficiente la importación de bienes procedentes del trabajo forzado. En el caso de Brasil, el gravamen propuesto es de 12.5%.
Lula afirmó que hasta ahora Brasil no se ha negado a negociar sus divergencias pero que no acepta enterarse de las posibles sanciones estadounidenses por publicaciones en las redes sociales.
Agregó que las sanciones anunciadas están basadas en datos equivocados porque Estados Unidos no tiene déficit comercial con Brasil y sí un enorme superávit.
"Si alguien necesita imponer un arancel es Brasil contra Estados Unidos y no lo contrario", afirmó.
El líder progresista afirmó que su país no puede quedarse lamentando sus divergencias con Estados Unidos y lo que tiene que hacer es salir a buscar otros socios.
"Si no quieren comprar, podemos venderle a quien quiera comprar. (...) Si no quiere invertir aquí, vamos a buscar a otros que lo hagan", dijo.
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Lula atribuyó las tensiones en la relación a la posición antibrasileña del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio.
"Ya le dije a Trump que a Marco Rubio no le gusta Latinoamérica y mucho menos Brasil. Es un latinoamericano frustrado", afirmó.
Lula criticó el comportamiento de Rubio por haber acudido al Congreso de Estados Unidos a asegurar que el gobierno de Trump está consiguiendo alinear a su lado a toda Latinoamérica con excepción de Brasil, Nicaragua, Cuba y Colombia.
"Lo importante es que sepan que no queremos guerra, que queremos construir una narrativa verdadera y que queremos fortalecer nuestra reunión con Estados Unidos", dijo.
Lula afirmó que tras la reunión de cerca de tres horas que tuvo el 7 de mayo con Trump en Washington pensó que había establecido una nueva lógica en las relaciones bilaterales, pero que fue sorprendido con el anuncio de posibles nuevas sanciones.
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"Y lo más triste es que hay brasileños, que no voy a citar nombres, fomentando esa pelea con la intención de forzar una sanción que pueda perjudicar una candidatura a la presidencia", aseguró en referencia al senador Flávio Bolsonaro, principal candidato de la oposición en las elecciones de octubre, en las que Lula intentará la reelección.
El presidente afirmó que el hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, al que tildó de "imbécil", no percibe que la sanción perjudicará a todo el país y no solo su candidatura a la reelección.
"Pedir una sanción con la perspectiva de derrotar una candidatura es de una grosería que no puedo describir. En cualquier lugar y en cualquier momento, eso sería llamado de traición a la patria. Fue lo que hicieron", dijo.
mcc