La misión Artemis II, a bordo de Orion, aún tiene problemas con el baño,en su destino rumbo a la órbita lunar.
"Intentamos desatascar el tanque de aguas residuales que está conectado al inodoro. Tuvimos problemas debido a una posible obstrucción, creemos que probablemente causada por hielo", declaró Judd Frieling, director de vuelo de Artemis II.
"A las 15:30 (hora del este) del sábado, al comienzo del cuarto día del vuelo, los controladores de la misión tenían un plan: calentar la tubería congelada girando la cápsula para exponer la orina congelada al sol. Esto desatascó la tubería, permitiendo que el sistema de gestión de residuos expulsara la orina fuera de la cápsula, lo que potencialmente despejó el sistemay permitió a los astronautas volver a usar el inodoro", reportó CNN.

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Poco después del intento de expulsar parte de la orina, el centro de control de la misión indicó que el inodoro estaba listo, pero "solo para uso fecal".
Hasta que el baño de la cápsula Orion quede arreglado, el Control de Misión ha indicado a los astronautas que saquen más de las bolsas de respaldo para recolectar orina. El llamado inodoro lunar presentó una falla poco después del despegue del miércoles y ha funcionado de manera intermitente desde entonces. Una versión del inodoro del Artemis II fue puesto a prueba en la Estación Espacial Internacional hace varios años.
Los ingenieros sospechan que el hielo podría estar bloqueando la línea, lo que impide que se descargue por completo la orina al exterior. El inodoro sigue disponible para hacer del número 2.
Debbie Korth, subdirectora del programa Orion de la NASA, dijo que los astronautas también han reportado un olor proveniente del baño, el cual está enterrado en el piso de la cápsula y cuenta con una puerta y una cortina para privacidad.
“Los inodoros y baños espaciales son algo que todo el mundo puede entender... siempre es un desafío”, dijo, señalando que el inodoro del transbordador espacial solía descomponerse frecuentemente.
John Honeycutt, presidente del equipo de gestión de la misión, señaló que es normal que el retrete espacial genere tanta atención, y aunque se encuentra “en buen estado en este momento”, le gustaría que estuviera funcionando al 100%.
“Están bien”, dijo sobre los astronautas. “Están entrenados para manejar la situación”.
La misión de casi 10 días —que concluirá con un amerizaje en el Pacífico el 10 de abril— es el primer paso en los audaces planes de la NASA para establecer una base lunar sostenible. La agencia espacial apunta a un alunizaje de dos astronautas cerca del polo sur lunar en 2028.
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Tras despertar a la tripulación, los controladores de vuelo reorientaron la cápsula Orion para que la luz solar calentara el conducto de ventilación de aguas residuales con la esperanza de descongelar cualquier material congelado. Este procedimiento se denominó "calentamiento".
"Hemos aumentado la temperatura de los calentadores en la boquilla y en las propias tuberías, y esperamos que si el problema es la congelación de las tuberías de ventilación... esto nos dé la oportunidad de ver si podemos solucionarlo", comunicó por radio el control de la misión a la tripulación.
"Tendremos las cámaras instaladas y podremos tomar fotografías. Debido a todo esto, hemos reorganizado todo durante la noche, así que su cronograma estará sujeto a cambios. Estamos trabajando para adelantar algunas cosas. Es posible que algunas actividades tengan que posponerse para la mañana debido a esta maniobra."
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