Con la disminución de la movilidad de vehículos durante la emergencia sanitaria por Covid-19 se ha registrado una reducción de monóxido de carbono y de los óxidos de nitrógeno, no obstante, el ozono no ha bajado y la calidad del aire sigue siendo mala.

El director General de Calidad del Aire de la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México, Sergio Zirath Hernández Villaseñor, explicó en entrevista con EL UNIVERSAL que los contaminantes, que están ligados a la combustión (monóxido de carbono y los óxidos de nitrógeno), han tenido reducciones importantes de sus concentraciones; sin embargo, en el caso del ozono lo que han notado es que, en comparación con años anteriores, hay disminuciones en los máximos de contaminantes que se están alcanzando, pero no hay bajas en las concentraciones promedio.

“Seguimos teniendo datos que nos indican [que persiste] una mala calidad del aire, seguimos rebasando la norma.

“En el caso del ozono y en el de partículas en esta temporada, marzo y abril, todos los días se está rebasando la norma”, dijo.

Expuso que a diferencia del monóxido de carbono y los óxidos de nitrógeno que se forman del proceso de combustión principalmente, el ozono se crea en la atmósfera a partir de reacciones químicas ocurridas entre compuestos orgánicos volátiles y óxido de nitrógeno en presencia de luz solar y su proporción entre ellos.

“Cuando reducimos los compuestos orgánicos volátiles y los óxidos de nitrógenos pensaríamos que reducimos la cantidad de ozono que se genera, pero no necesariamente [sucede así], [ya que] en ocasiones una reducción de alguno de estos contaminantes podría provocar incrementos en el ozono.

“Lo que se ha visto es que en las zonas urbanas, como la Zona Metropolitana del Valle de México, el contaminante que se debe reducir en mayor proporción son los compuestos orgánicos volátiles para bajar un poco el ozono”, expuso.

Hernández Villaseñor explicó que en los últimos días se ha reducido hasta 70% la proporción vehicular, pero a pesar de que los automóviles generan un número importante de los compuestos orgánicos volátiles, no son la principal fuente de emisión.

Por ejemplo, hay algunos que se forman a partir de los trabajos de la industria o en establecimientos de servicio, como tintorerías, carpinterías, gasolinerías. También se pueden generar en las casas cuando se usa cualquier tipo de aerosoles, pues estos productos traen solventes, o cuando se aplican aromatizantes, engrasantes, algún limpiador, al pintar la casa o las uñas.

“Consideramos que tenemos cerca de 5.5 millones de casas-habitación en el Valle de México, [por lo que] estaremos viendo que tendremos una contribución grande de estos productos”, comentó.

Aseguró que para poder tener reducciones en el ozono, se deben disminuir notablemente los compuestos orgánicos volátiles.

Agregó que la reducción en el parque vehicular está ayudando a no llegar a valores tan altos como en años pasados, por lo que hasta el momento no ha habido la necesidad de aplicar una contingencia, pero, dijo, no ha sido suficiente para poder llevar los valores de ozono a índices por debajo de la norma.

Google News

TEMAS RELACIONADOS

Noticias según tus intereses