Mi prioridad era entregar la niña a su familia: rescatista en el Chiquihuite

Rubí Fonseca Valdez fue una de los rescatistas que participaron en el hallazgo de Mía Mayrin bajo una pesada roca que aplastó su vivienda

Mi prioridad era entregar la niña a su familia: rescatista en el Chiquihuite
Rubí contó que tras hallar el cuerpo de Mía lloró por el impacto que le generó. Foto: REBECA JIMÉNEZ. EL UNIVERSAL
Metrópoli 16/09/2021 02:21 Rebeca Jiménez Jacinto Actualizada 07:56
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Tlalnepantla, Méx.— Era notorio que era una niña, “ubiqué su cabello largo y su vestimenta, un pantaloncito rosa y una playerita azul”, relata la segundo maestre de la Unidad de Búsqueda y Rescate Urbano de la Secretaría de Marina (Semar), Rubí Fonseca Valdez, quien fue una de los rescatistas que participaron en el hallazgo de Mía Mayrin bajo una pesada roca que aplastó su vivienda.

La pequeña figura de Rubí, quien también es técnico en urgencias médicas, le permite entrar a espacios reducidos, como sucedió esta vez en el hueco de unos 30 centímetros entre la pesada roca y la vivienda donde quedó atrapada una familia, a la que ingresó arrastrándose pecho tierra.

Primero “vi ropa, colchas, cortinas” y aunque afirma que están capacitados para inhibir las emociones, reconoce que no pudo dejar de sentir emoción y miedo, sentimientos encontrados al querer rescatar a la víctima y sentir el crujir de las piedras.

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Pero “mi prioridad era rescatar a la niña, entregar ese ser humano a su familia”, indica Rubí, quien también es madre de familia y tiene 14 años de experiencia de la Unidad de Búsqueda y Rescate Urbano de la Secretaría de Marina, donde tiene el grado de segundo maestre de la Unidad de Paracaidistas del Servicio Naval.

Fue entonces cuando vio el cabello largo de la niña que vestía pantaloncito rosa y playera azul, comenta.

Luego del rescate, Rubí admite que se alejó del grupo para llorar.

“Como madre pienso en la angustia de su familia, pensé en mi hijos, en poder ayudar y salir con vida para regresar con los míos”, cuenta en entrevista con EL UNIVERSAL.

“Primero di gracias a Dios por estar bien y permitirme ayudar a otras personas”, afirma Rubí, quien indicó que ella sólo fue una de las rescatistas que trabajaron en sacar el cuerpo de la menor de tres años que permaneció cuatro días bajo pesadas rocas del cerro del Chiquihuite.

“Somos 37 elementos de la Marina, del Grupo Usar Marina, Unidad de Búsqueda y Rescate Urbano, de los cuales seis somos mujeres”, explica Rubí, quienes trabajan con normas internacionales de la ONU de búsqueda y rescate.

Además, en el rescate de Mía Mayrín también participaron bomberos de Tlalnepantla, Cruz Roja, Protección Civil del Estado de México, Ejército mexicano y la Guardia Nacional (GN)

En la zona del derrumbe de rocas del cerro del Chiquihuite continúan los trabajos para localizar a Paola, la madre de Mía Mairyn, y a su hermanito Jorge Dilan, de cinco años de edad.

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