“Es un sueño poder ver un Mundial tan cerca, porque a esto le debo mi vida”, dijo Mario Coronel, mientras observaba la pantalla instalada en el Zócalo, rodeado de cientos de aficionados que, como él, llegaron con la ilusión de vivir el ambiente futbolero en el corazón de la capital.
Cientos de aficionados se dieron cita en la plancha para presenciar el juego amistoso entre Portugal y México, con banderas, playeras verdes y blancas, réplicas de la Copa del Mundo y silbatos.
Mario, quien viajó desde Baja California junto a su compañero de trabajo Jorge, relató que ambos ahorraron durante años para poder visitar la Ciudad de México y quedarse por dos meses, con el objetivo de vivir de lleno el ambiente mundialista.

“Nosotros, orgullosamente, apoyamos a México y pronosticamos que van a quedar en tercera posición este año”, señaló con seguridad.
A unos metros, Vanesa Rodríguez y Jesús Romero, habitantes de la alcaldía Gustavo A. Madero, llegaron con playeras de futbol, una alcancía en forma de la Copa del Mundo y un balón, mientras levantaban una bandera.
Entre la multitud se encontraba Reina Zavaleta, de 94 años, quien llegó desde Oaxaca acompañada de sus hijos. En silla de ruedas, observó con atención cada detalle del ambiente que la rodeaba.
Recordó que su esposo, ya fallecido, era un fiel seguidor del futbol mexicano. “Él jugaba mucho y yo veo esto y me da mucha emoción, porque yo sé que para él hubiera sido un sueño”, mencionó.
En primera fila se encontraba la jefa de Gobierno, Clara Brugada, quien disfrutó del partido junto a las familias asistentes.
sin interrupciones.
sin límites.