metropoli@eluniversal.com.mx

Tlalnepantla, Méx.— Familias del Estado de México destinan 30% de sus ingresos para el pago del transporte público, uno de los más caros del país. A pesar de ello, el servicio tiene severas deficiencias, con vehículos viejos en malas condiciones mecánicas, sin placas de circulación y sin seguro de vida.

La diputada Yomali Mondragón Arredondo aseguró que una familia destina casi una tercera parte de sus ingresos para el pago del transporte público, cuya tarifa mínima es de 10 pesos y aumenta conforme el recorrido, por lo que habitantes de municipios alejados, como Zumpango, pagan más de 30 pesos por transportarse a la Ciudad de México.

La legisladora perredista dijo que en el Estado de México son los concesionarios quienes imponen las tarifas, toda vez que en enero de 2017 varias líneas transportistas incrementaron arbitrariamente la tarifa mínima de ocho a 10 pesos, sin que el gobierno municipal evitara la situación, que oficializó en septiembre de ese año, unos días antes de que asumiera el cargo el gobernador Alfredo del Mazo Maza.

“No hubo autoridad capaz de frenar los abusos, pese a que siguen circulando miles de unidades piratas, en mal estado”, afirmó.

Mencionó que al menos 20% de los delitos registrados en el Estado de México se cometen a bordo de unidades del transporte público, como el asesinato de pasajeros que se resisten a entregar sus pertenencias.

Mondragón Arredondo alertó también sobre los “vengadores anónimos”, lo que calificó de preocupante y pidió a los tres niveles de gobierno reforzar las medidas implementadas en materia de seguridad para inhibir los asaltos en el transporte público, “ya que el hartazgo conlleva a que las víctimas tomen justicia por propia mano”.

Explicó que especialistas consideran que los linchamientos reflejan ese hartazgo, además de que las mismas autoridades reconocen que muchos delincuentes salen libres a las pocas horas de ser detenidos.

Google News

TEMAS RELACIONADOS

Noticias según tus intereses