20 | JUL | 2019
“Ante la necesidad, muy joven tuve que aprender a trabajar”
Francisco León Salinas cuenta que fundó la empresa a los 16 años gracias a que se asoció con su hermano mayor. Foto/JORGE ALVARADO. EL UNIVERSAL

“Ante la necesidad, muy joven tuve que aprender a trabajar”

30/06/2019
01:37
Claudia González
-A +A

[email protected]

San Mateo Atenco, Méx.— En el corazón del municipio hay un pequeño taller familiar donde artesanos del calzado elaboran desde botas tácticas hasta zapato escolar y para diabético. Los trabajadores realizan casi todo el proceso a mano.

No es un sitio industrializado ni de producción a gran escala; es la firma que consolidaron los hermanos León Salinas hace 60 años y que “lleva comida a mi familia”.

Francisco León Salinas, dueño del taller Calzado Sagitario, inició en el oficio a los 12 años al ver que su padre, obrero en un taller, no tenía los ingresos suficientes, incluso refiere que su casa era tan pobre que no había dónde sentarse.

“Ante la necesidad económica, decidí apoyar y me metí a trabajar, aprendiendo en diferentes áreas. Mi padre era ensuelador, luego me enseñó a cortar y coser. Muy joven aprendí a trabajar”, dijo.

A los 16 años se asoció con su hermano mayor, con quien estableció el taller que a la fecha sigue dando trabajo para toda su familia y que lleva por nombre el signo zodiacal de su hermana menor que, confiaron, les daría suerte. “Así fue, porque a la fecha es el sustento de nuestros hijos”, afirmó.

Francisco platicó que en los años 70, la industria del calzado era redituable. Con el paso de los años comenzó a decaer, y a pesar de los esfuerzos para mantenerlo, las ventas están a la baja debido a la piratería. Pero eso no detiene a esta familia que busca la forma de poner sus productos al mismo nivel de diseños internacionales.

Anteriormente —dijo— vendían cerca de mil pares por mes, pero en el año 1994 comenzó el declive que es muy difícil sortear, aún así sus productos se presentan en aparadores de plazas comerciales de mucho nivel, por ejemplo, considera que son tan competitivos como algunos de los mejores productos de León, Guanajuato.

En este taller actualmente laboran 18 personas, la mayoría aprendió desde muy joven su oficio, las máquinas antiguas parecen parte de un museo de la industria del calzado, aunque todas son funcionales y en la entrada una hilera de hormas de diversos tamaños recibe a los visitantes que asisten con la intención de convenir con Francisco o sus hijos la producción de un nuevo pedido.

“Nos han llegado solicitudes muy grandes, numerosas, que rechazamos porque no nos alcanzaría la mano de obra para todo, la verdad también hemos perdido trabajadores porque poca gente está interesada en aprender, pero le entramos a todo tipo de modelo”, afirmó.

El artesano cuenta con un diseñador que cada temporada lleva las propuestas, por ejemplo zapatos para mujer de tacón y plataforma, zapatillas para niñas y bebés, además de nuevos modelos de calzado escolar, por ser éstos los que más se venden. Después de conocer el catálogo, lo pasan al área de corte y de costura, para hacerle las modificaciones necesarias y convertir la unidad en el modelo de moda.

“Tengo seis locales actualmente en los mercados de calzado del municipio, en las plazas Naranja y Azul —las principales de San Mateo Atenco—”, apuntó.

En Sagitario hay de todo tipo de zapatos, desde tenis con plataformas de colores —que están de moda— hasta calzado para personas con diabetes o táctico para policías, todo de piel y “hecho con amor”, dijo Francisco.

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

Comentarios