Las palabras de la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, sobre el no cerrar negocios o actividad alguna en semáforo amarillo por Covid-19, fue tomada muy en serio por capitalinos, incluidos comerciantes establecidos y ambulantes.

Un ejemplo son los paseantes que salieron a tomar el sol en la plaza de Coyoacán, mientras que los restaurantes, cafés y bares se alistaban para recibir a comensales.

Doña Aidé aprovechó el lunes, confiando en que hubiera menos gente, para salir a estirar las piernas. A sus 94 años, asegura que el secreto es el cuidado diario, desinfectarse constantemente, usar cubrebocas y sólo “hablar con personas cercanas o conocidos”.

Acompañada de dos de sus hijos, deambulaba con la andadera en el centro de Coyoacán. Luego de localizar una banca, donde el sol pegaba, descansó un rato y observaba a paseantes.

“Ahora siempre tenemos que andar con el cubrebocas y con mucho cuidado. En la casa luego me aburro mucho, y pues como vivo cerca, está mejor salir un rato, porque cuando estaban fuertes los contagios no salí para nada, pero mire, creo que ya nadie le tiene miedo [al Covid], yo ya me vacuné tres veces”, dijo.

Por otro lado, los meseros preparaban todo lo necesario para recibir a los comensales.

“Creo que si seguimos así, se puede controlar el virus, nosotros hemos invertido mucho en comprar productos especiales como gel, desinfectante, cubrebocas para los empleados, termómetros y el kit que nos piden las autoridades para detectar si un mesero o cocinero está contagiado, y hasta el momento no tenemos casos.

“Debemos seguir abriendo o tronamos. La idea de la jefa de Gobierno y de la alcaldía es buena, creo que las vacunas han ayudado y el virus ya no pega tan duro, además otro cierre total de actividades no las aguanta el gremio, se ha invertido de más y se tiene que recuperar todo” explicó Gerardo, administrador de uno de los restaurantes.

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