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Con el propósito de garantizar el abasto oportuno y eficiente de productos comestibles, durante la inminente Fase 3 de la estrategia contra el Covid-19 , el coordinador del PRD en el Congreso local, Víctor Hugo Lobo Román, propuso al Gobierno capitalino suscribir un acuerdo de apoyo y colaboración con los 75 mil locatarios de los 319 mercados públicos.
El convenio, explicó, comprende diseñar e instrumentar un sistema de financiamiento para los locatarios, ampliación de los horarios de funcionamiento, reforzar el sistema de sanidad en horarios de operación, sanitización permanente y, sobre todo, la garantía de operación para asegurar el abasto y reactivar la economía regional.
Lobo Román consideró que puede diseñarse un sistema de ventas escalonadas a lo largo de 12 horas de apertura, bajo rigurosos medidas de sanidad ( 9:00 a 20:00 horas) en todos los mercados públicos, con el propósito de evitar aglomeraciones, garantizar el abasto y apoyar a más de 250 mil personas que dependen de esta actividad.
El perredista recordó que los locatarios de los mercados públicos, han sido desplazados por las grandes cadenas comerciales, a quienes se les permite horarios de trabajo de casi 12 horas diarias (de 9:00 a 21:00 horas), mientras que a los mercados públicos sólo operan 8 horas diarias, pues deben cerrar a las 17:00 horas todos los días.
Recordó que en días pasados, cuando se registraron compras de pánico y las cadenas comerciales agotaron sus productos, fueron los 319 mercados públicos y los mil 470 tianguis de la ciudad, quienes abastecieron de productos comestibles, de limpieza, sanitarios y primera necesidad a la población capitalina.
Agregó que en estos centros (que en el 2016 fueron declarados Patrimonio Cultural Intangible de la Ciudad de México), se abastecen cerca de 43% de las familias mexicanas.
“Al entrar en vigor la Fase 3, el abasto de productos básicos en la capital debe quedar garantizado y los mercados públicos, que en su mayoría están integrados por familias humildes, que por generaciones se dedican al abasto popular, pueden coadyuvar a superar la emergencia sanitaria”, subrayó el legislador.
Además, dijo, estos centros de acopio forman parte importante en la cadena de distribución y abasto de la CDMX, pues poseen la tradición de compra de las familias, por su ubicación en cada colonia, representan el contacto más cercano con los consumidores, pueden competir en precios, ofrecen productos agropecuarios más frescos y se ajustan perfectamente a los patrones de consumo de las familias mexicanas.
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