La Casa de los Azulejos: qué le sucedió tras la marcha del 8M

Conoce algunos datos curiosos de uno de los recintos más antiguos y bellos de la CDMX

Casa de Los Azulejos en CDMX
Casa de Los Azulejos en la Ciudad de México. Foto: Wikimedia Commons/ Thomas Ledl
Menú 09/03/2021 14:57 Nadia Rodríguez Actualizada 13:06
Guardando favorito...

El daño a los monumentos o edificios históricos nunca va a ser equiparable con la pérdida de una vida humana. La coyuntura actual ha obligado a las mujeres a protestar con diferentes acciones para lograr un cambio significativo en su entorno inmediato.
 
Entre sus demandas, ellas buscan sentirse seguras y confiadas al salir a la calle y en todos los lugares que frecuentan. Poder acceder a oportunidades laborales justas, equidad de género, entre otras peticiones, las cuales buscan luchar por sus derechos políticos, civiles y sociales.

azulejos.jpg
 
Después de la marcha del 8M varios recintos del Centro Histórico de la Ciudad de México presenciaron la furia de mujeres que han sido víctimas de la opresión y las injusticias que el sistema no ha podido erradicar. Un ejemplo de ello es la Casa de los Azulejos, la cual se ubica en la calle de Madero.   
 
Este recinto sufrió daños en históricos azulejos hechos de Talavera provenientes del estado de Puebla. Hay algunas teorías que aseguran que sus azulejos son exportados de China, sin embargo, solo son especulaciones. 

azulejos_menu.jpg

Leer más: La mujer en el mundo del queso artesanal en México    
 
En México, las personas tienen una forma diferente de apropiarse de sus espacios y cómo interactúan con ellos. Esta conexión los hace tener un cariño especial hacia los lugares que visitan, los cuales, en algunos casos, tienen una importancia histórica y cultural que, sumado a una conexión emocional en la memoria individual de cada persona. Es por ello que cuando algo le sucede a estos espacios, las personas sienten distintas emociones cuando estos son intervenidos de cualquier manera.
  
Con este famoso restaurante no es diferente, ¿quién no ha visitado la Casa de los Azulejos en algún momento para desayunar? Este espacio decorado con cuadros de Talavera poblana de colores azules y blancos es considerado uno de los más bonitos de América Latina, ¿quién no ha pedido en este lugar unos molletes con pico de gallo o unas enchiladas suizas?

la_casa_de_los_azulejos_en_el_centro_historico_de_la_cdmx_patio_interior.jpg
Foto: Wikimedia Commons/ Diego Delso 
 
Su construcción data a los 1700, convirtiéndolo en uno de los edificios más longevos de la Ciudad México. Este lugar ha sido testigo de numerosos sucesos históricos, protestas y cambios en la sociedad.
 
Su estilo arquitectónico es el denominado “churrigueresco”, el cual se caracteriza por ser excesivo en su decoración, sin embargo, para sorpresa de muchos, las puertas de madera con relieves, las columnas con decoraciones parecidas al encaje y las pinturas en las paredes, que retratan un jardín imperial, dan una atmósfera refinada y tranquila que te hace sentir como una condesa o un conde.
 
Los murales y artesanías son unos de los elementos más destacables del lugar. Cuenta con el mural Omnisciencia hecho por José Clemente Orozco en 1925. Los balcones y corredores son únicos pues son hechos en Japón. Además su hermosa fachada de estilo mudéjar, acompañada de los azulejos, lo convierte en uno de los spots más vistos en Instagram.

la_casa_de_los_azulejos_en_el_centro_historico_de_la_cdmx_omnisciencia.jpg
Foto: Wikimedia Commons 

Leer más: Reflexiones sobre el 8M desde la cocina
 

Qué papel juega en la gastronomía

Aquí se han preparado algunos de los mejores chocolates, panes y café que probarás. También ha sido testigo de banquetes exquisitos. Los helados y las bebidas preparadas tampoco han escapado de sus muros. Los famosos panes de piedra y el pastel de crema con fresas son algunas de las cosas más pedidas hoy en día.
 
Desde sus inicios, la Casa de los Azulejos fue del pueblo y para el pueblo, ya que no solo recibía a las personas de la alta sociedad, sino a todo aquel que quisiera entrar.

molletes_menu.jpg
 
Entre sus pasillos siempre circulaban gente del medio artístico y político, quienes han ocupado sus mesas y disfrutado de sus más suculentos platillos.
 
Antes era común ver a María Félix degustando un buen café junto a unas enchiladas suizas y, de postre, unos chocolates artesanales típicos del lugar.
 
Muchos de los mejores chefs de la escena mexicana han estado entre sus filas, ya sea en festivales gastronómicos o dirigiendo cocinas. Algunos de los más destacados son: Mónica Patiño, Benito Molina, Alicia Gironella, Ricardo Muñoz Zurita, Patricia Quintana, Margarita Salinas, Lula Martín del Campo, Federico López, Martha Ortiz, entre muchas y muchos más.
 
Otra de las cosas que hace distintivo al lugar es su famosa vajilla de porcelana que hace juego con el lugar, la cual es elaborada por Anfora, la fábrica de cerámica mexicana más famosa.

Con el tiempo, La Casa de los Azulejos se volvió sitio favorito de quienes visitaban el Centro Histórico, pues sus helados, su pan recién horneado, los diversos platillos que sirven; y su aromático y delicioso café conquistaron el paladar de todos los que probaran estos manjares.
 
Leer más: 10 mujeres mexicanas de la gastronomía

Sus dueños

Se dice que en un principio esta propiedad pertenecía a los Condes de Orizaba: Doña Graciana y Don Luis. Ellos tenían un hijo un tanto irresponsable a quien le gustaba el juego y los excesos.
 
Este comportamiento enfureció a los condes y, un día, Don Luis harto de su primogénito y su malos comportamientos regañó a su futuro heredero diciéndole que él nunca podría crear una casa de azulejos. El descendiente de los condes herido y con ganas de cambiar su actitud, así como obtener la aprobación de sus padres, inició la construcción de esta emblemática casa.
 
Con el tiempo, los condes de Orizaba la vendieron y fue en 1871 cuando fue residencia del Jockey Club, en la época del porfiriato.  

Sabías que: El Jockey Club famoso en la época porfiriana fue un centro de reunión de intelectuales en donde se juntaba la élite de esos tiempos. Y tuvo su sede en la Casa de los Azulejos. Se cuenta que ahí se tomaban algunas de las decisiones más importantes del país. Incluso hay quienes dicen que hasta se arreglaban matrimonios y se hacían apuestas.  

Tiempo después y con los efectos de la Revolución este lugar fue la sede de la Casa del Obrero Mundial.
 
Años más tarde pasaría a manos de un estadounidense, quien rentó La Casa de los Azulejos a los dueños de una fuente de sodas y una droguería llamada Sanborns Bros. En esta etapa el inmueble tuvo muchos cambios y remodelaciones para embellecer sus espacios.

Leer más: Restaurantes se unen al movimiento "Un día sin nosotras"
 
Finalmente es en 1978 cuando la compañía Sanborns Bros., compra el lugar y lo convierte en lo que se conoce hasta hoy en día.           
 

Guardando favorito...

Recomendamos

Comentarios