Menú

Hongos comestibles: guía para comprar, limpiar y cocinar en casa

Descubre cómo elegir y conservar hongos frescos, cómo limpiarlos y cocinarlos, así como sus principales nutrientes y propiedades

En México contamos con un catálogo de entre 400 y 450 especies de hongos comestibles silvestres. Foto: Pixabay congerdesign
24/08/2026 |11:42Fernanda Alvarado |
Staff Suplementos
Redactores de Suplementos Ver perfil

¿Sabías que, a nivel global, México es el segundo país con la mayor variedad de , quedando solo por detrás de China?





Con la llegada de las lluvias, los mercados locales se convierten en un festín de formas y colores gracias a la abundancia de este alimento.

En México contamos con un catálogo de entre 400 y 450 especies de hongos comestibles silvestres sumadas a 350 variedades destinadas a la medicina tradicional.

Club El Universal

Respaldados por múltiples investigaciones científicas, los hongos se han ganado a pulso la reputación de ser una auténtica supercomida y un tesoro nutrimental.

Leer también:

¿Cuál es el aporte nutrimental de los hongos comestibles?

Proteína de alta calidad: en peso seco, los hongos contienen entre un 18% y un 30% de proteína.

Control de glucosa y colesterol: contienen betaglucanos y quitina (fibras solubles e insolubles) que ralentizan la absorción de azúcares en la sangre y atrapan el colesterol en el intestino.

Combustible para la microbiota: sus polisacáridos llegan intactos al colon donde alimentan a las bacterias benéficas.

Escudo antioxidante: son una de las fuentes no animales más ricas en selenio y ergotioneína, dos potentes antioxidantes que combaten el estrés oxidativo y la inflamación celular.

Bajos en calorías y sodio: aportan menos de 25 kcal por cada 100 gramos, contienen más del 90% de agua y muy bajo aporte de sodio.

Vitamina D2: una de las pocas fuentes dietéticas no animales de esta vitamina. Su concentración aumenta tras exponerse a los rayos UV.

Potasio: micronutriente que favorece la presión arterial, la contracción muscular y el equilibrio hídrico. Una taza aporta cerca del 10% de la ingesta diaria recomendada.

¿Cómo elegir y comprar los mejores hongos?

Textura y apariencia: elígelos firmes, carnosos, de superficie suave y secos al tacto. Evita los hongos que estén pegajosos, viscosos, arrugados, manchados o que tengan mal olor.

Empaque adecuado: busca aquellos cuyas bandejas o envoltorios tengan pequeñas perforaciones de ventilación para permitir la circulación de aire.

Origen: opta por fuentes de cultivo comercial fiables o con recolectoras tradicionales ("hongueras"), garantizando que provengan de zonas seguras y libres de agentes contaminantes.

Nunca los laves antes de guardarlos en el refrigerador, pues la humedad retenida deteriora su calidad. Foto: Pixabay congerdesign

¿Cómo almacenar hongos correctamente?

Guarda en papel: puedes usar papel estraza. El papel absorbe el exceso de humedad mientras les permite "respirar".

Evita el plástico hermético: no almacenes hongos frescos en bolsas de plástico cerradas ni en recipientes completamente herméticos sin ventilación; la acumulación de humedad acelera su descomposición y favorece el crecimiento bacteriano.

Refrigerador: evita colocar los hongos en el cajón de verduras, ya que suele acumular demasiada humedad.

Aísla de olores intensos: como los hongos tienen una estructura porosa, absorben fácilmente aromas fuertes de alimentos como cebollas o ajos.

Tiempo de conservación: consumir preferentemente dentro de los primeros 5 a 7 días tras la compra. Si deseas congelarlos, debes saltearlos o cocinarlos al vapor primero, ya que los hongos crudos no se congelan bien.

Consejos para limpiar y cocinarlos

Lavar justo antes de cocinar: nunca los laves antes de guardarlos en el refrigerador, pues la humedad retenida deteriora su calidad.

Limpieza: retira la tierra con una toalla de papel húmeda o un cepillo suave. Nunca los dejes remojando en agua, ya que la absorberán como una esponja y se volverán acuosos al cocinar.

Cocción adecuada: se recomienda cocinarlos antes de ingerirlos. El calor ablanda la pared celular de quitina, facilita la digestión, mejora la disponibilidad de sus nutrientes y garantiza la seguridad alimentaria.

Se recomienda cocinarlos antes de ingerirlos. Foto: Pixabay Aga Maszota

Datos curiosos de los hongos

  • Biológicamente, los hongos están más cercanos al reino animal que al vegetal; sus paredes celulares están hechas de quitina, el mismo material del caparazón de los crustáceos e insectos.
  • El huitlacoche destaca por ser rico en GABA, un aminoácido que actúa como neurotransmisor con efecto protector sobre la presión arterial.
  • Sintetizan vitamina D como los humanos. Los hongos convierten el ergosterol de sus tejidos en vitamina D2 activa cuando reciben su luz del sol.
  • El organismo más grande del planeta es un hongo (Armillaria ostoyae). Está en Oregón, EUA. Abarca más de 9 km² bajo tierra y supera los 2,400 años de antigüedad.
  • Poseen el codiciado sabor umami gracias a la presencia natural de glutamato, un aminoácido que potencia el sabor de cualquier platillo.
  • A diferencia de las plantas, los hongos no realizan fotosíntesis. Consumen oxígeno y liberan dióxido de carbono, igual que los seres humanos.

Leer también: