Puede parecer un simple caldo, pero esta versión hecha con huesos aporta múltiples nutrientes para el organismo, entre ellos, proteínas como el colágeno.
Este platillo, que originalmente se creó para aprovechar los restos de productos como las carnes, se consume por beneficios sobre el sistema digestivo, para las articulaciones y hasta la piel.
¿Quieres saber qué le pasa a tu cuerpo al consumirlo? Sigue leyendo.

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El caldo de huesos se distingue por su preparación prolongada en el fuego, lo que permite que las altas temperaturas liberen proteínas y minerales.
Para prepararlo, se recomienda utilizar carne que combine hueso y cartílago, por ejemplo, morcillo, chamorro, tuétano, costilla o rodilla de ternera.
Su sabor es ligeramente salado, pero puede acompañarse con verduras como zanahorias, calabaza, cilantro y cebolla para equilibrar el perfil del caldo. Y además de ser un platillo reconfortante, algunos beneficios de consumirlo son:
De acuerdo con la especialista Julia Zumpano, dietista del Centro de Nutrición Humana de la Clínica Cleveland, el revestimiento intestinal puede debilitarse con el tiempo. Sin embargo, el consumo de esta preparación puede mantenerlo en buenas condiciones.
Dicho caldo contiene minerales y aminoácidos que participan en diferentes procesos relacionados con el sistema inmunitario. Y ello puede aumentar las defensas del organismo.
Su contenido de electrolitos puede resultar útil para el funcionamiento de músculos y nervios, puesto que estos minerales participan en procesos relacionados con la contracción muscular y la transmisión de señales nerviosas.
El consumo del caldo de huesos se asocia con el cuidado de los cartílagos y la movilidad articular, gracias a su aporte de colágeno. Dicha proteína es indispensable para los ligamentos.
Debido a que es fuente de hialuronano y sulfato de condroitina, este platillo puede beneficiar la salud ósea, manteniendo los huesos fuertes y resistentes.
Según datos del contador nutricional Fitia, el caldo de huesos es bajo en calorías, aportando entre 35 y 50 por una porción de 240 ml o lo equivalente a una taza.
La clave del caldo de huesos está en el tiempo de cocción; su preparación también puede hacerse con cortes de pollo, res, cerdo, pavo o cordero.
Lo único que se debe cuidar es mantener los huesos al fuego por un periodo que va de 8 a 12 horas. Si quieres aprender a prepararlo, sigue estos pasos:
Ingredientes
Procedimientos
¿Has probado el caldo de huesos? Sin duda, es una alternativa diferente para cuidar la salud de tu cuerpo y evitar el desperdicio de alimentos.
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