La milanesa es un platillo de origen europeo, específicamente de la ciudad de Milán, Italia. Tradicionalmente se prepara con filete de res, aunque hoy en día también se utilizan otras proteínas como pollo o res.
Esta pieza de carne se empaniza con pan molido u otros cereales y se fríe en aceite caliente, lo que da como resultado un platillo crujiente por fuera y suave por dentro.
Sin duda, es un platillo popular en numerosos países, incluyendo México, puesto que para elevar su sabor se sirve acompañado de guarniciones como arroz, ensalada o papas.

No obstante, al ir empanizado y cocinado con aceite, su aporte calórico puede ser elevado.
Leer también Cómo hacer salsa macha con almendras en casa
Las milanesas se pueden consumir, pero siempre con moderación y dentro de un plan alimenticio equilibrado. El riesgo principal surge por la fritura, ya que el aceite es una fuente de grasa y, por lo tanto, de calorías.
Según la Secretaría de Salud de México, la grasa es un nutriente bastante útil en la cocina y de hecho viene de manera natural en algunos alimentos.
Comer la cantidad correcta y el tipo adecuado de grasa es bueno para el organismo. Aunque pueda parecer contradictorio, cumplen funciones esenciales e incluso ayudan a reducir el riesgo de padecer enfermedades como diabetes tipo 2 y problemas cardiovasculares.
No obstante, la grasa de las milanesas proviene principalmente del empanizado (harina, pan molido y hasta mantequilla) y de la fritura que implica el uso de aceite. Esto por sí solo ya es una bomba de carbohidratos y sodio.
Por lo anterior, consumir milanesas de manera ocasional dentro o prepararlas con ingredientes más saludables puede marcar la diferencia en su aporte calórico y nutricional.
El contenido calórico de las milanesas varía según la proteína y el tipo de empanizado.
De acuerdo con la Guía de Alimentos para la Población Mexicana de la Secretaría de Salud, una pieza de pollo o res puede contener hasta 30 g de proteína, pero eso no es lo único que aporta. }
El contador nutricional FatSecret indica que, en promedio, suman lo siguiente:
Para disfrutar las milanesas sin tener afectaciones en la salud, se recomienda limitar su consumo a 1 o 2 veces por semana y acompañarlas con guarniciones ligeras como ensaladas.
También es preferible optar por cocinarlas al horno o en freidora de aire, lo que disminuye el uso de aceite en un 25% y 90%, basado en datos de la Academia Española de Nutrición y Dietética
Y antes de comerlas, remueve el exceso de grasa con una toalla absorbente. Así te aseguras de cuidar a tu cuerpo y no te castigas para no disfrutar el sabor de este platillo.
Leer también Quiénes no deben comer semillas de chía
Recibe todos los viernes Hello Weekend, nuestro newsletter con lo último en gastronomía, viajes, tecnología, autos, moda y belleza. Suscríbete aquí:https://www.eluniversal.com.mx/newsletters