[Publicidad]

El ajo es uno de esos condiemntos que son capaces de elevar culaquier recta. Además, es de lo más versatil, pues se puede usar picado, molido, en polvo, entero...

Pensando en la cocina práctica y saludable en casa, hoy en te enseñamos a hacer tu propio ajo en polvo casero para darle ese toque especial de sabor a todas tus recetas.

Con solo ajo fresco y paciencia, puedes transformar un ingrediente básico en un condimento concentrado, aromático y perfecto para sazonar carnes, vegetales, salsas o aderezos.

¿Cuáles son los beneficios del ajo?

El ajo no solo aporta sabor, sino también beneficios para la salud. Según Healthline, este ingrediente tiene propiedades que pueden apoyar tu bienestar general. Entre los beneficios más destacados del ajo están:

  • Mejora la salud cardiovascular: El ajo puede ayudar a reducir la presión arterial y mejorar los niveles de colesterol.
  • Sistema inmunológico: Contiene compuestos con propiedades antimicrobianas que pueden apoyar la respuesta inmunitaria.
  • Antiinflamatorio natural: Algunos de sus compuestos sulfurados están relacionados con efectos antiinflamatorios.
  • Antioxidante: Ayuda a combatir el estrés oxidativo en el organismo.
Foto: Unsplash.
Foto: Unsplash.

Estos beneficios hacen que el ajo sea más que un simple condimento; puede ser un aliado de tu salud cuando se incorpora de forma regular y moderada en tus comidas.

Leer también:

¿Cómo hacer ajo en polvo casero?

Sin más, te compartimos la receta de Deanna Talerico, de Homestead & Chill, para hacer ajo en polvo en casa con ingredientes naturales. ¡Toma nota!

Ingredientes y utensilios

  • Cabezas de ajo (la cantidad que prefieras)
  • Pelador de ajos o cuchillo
  • Horno o deshidratador
  • Procesador de alimentos o molinillo de especias
  • Bandeja para hornear
Foto: Unsplash.
Foto: Unsplash.

Preparación

  • Pelar y cortar: Comienza pelando los dientes de ajo y córtalos en láminas finas. Esto ayuda a que se sequen de manera uniforme y más rápido.
  • Secado: Coloca las láminas de ajo en una sola capa sobre una bandeja. Puedes usar un horno a baja temperatura (aprox. 60–80 °C) o un deshidratador hasta que las láminas estén completamente secas y crujientes. Esto puede tardar varias horas. La clave es que no quede humedad para evitar moho.
  • Moler: Una vez seco, tritura las láminas en un procesador de alimentos o molinillo de especias hasta obtener un polvo fino.
  • Almacenamiento: Guarda tu ajo en polvo casero en un envase hermético, en un sitio fresco y seco. Así mantendrás su aroma y sabor por más tiempo.

Leer también:

¿Cómo usar el ajo en polvo casero?

Aquí te dejamos algunos tips de Homestead & Chill para que aproveches al máximo tu condimendo casero recien hecho.

Foto: Unsplash.
Foto: Unsplash.
  • Dosificación: El ajo en polvo tiene un sabor más concentrado que el ajo fresco. Comienza con poca cantidad y ajusta al gusto.
  • Marinados y adobos: Funciona excelente en mezclas para carnes y verduras.
  • Salsas y aderezos: Agrega un toque intenso sin necesidad de picar ajo fresco.

Recibe todos los viernes Hello Weekend, nuestro newsletter con lo último en gastronomía, viajes, tecnología, autos, moda y belleza. Suscríbete aquí:

Google News

TEMAS RELACIONADOS

Noticias según tus intereses