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La policía de Londres entró por la fuerza en una galería de arte del centro de la ciudad para socorrer a una persona inconsciente, solo para descubrir segundos después de que se trataba de una instalación de arte.
Cuando los agentes se acercaron a la mujer, que estaba desplomada sobre una mesa en la galería Laz Emporium en el barrio de Soho, vieron que era en realidad una muñeca hecha de cinta de embalaje y relleno.
La escultura realista es una representación de la hermana del galerista Steve Lazarides, Kristina, con la cabeza en un plato de sopa.
Él fue quien encargó la obra a su amigo, el artista estadounidense Mark Jenkins, que hace "esculturas callejeras provocativas".
Antes, Jenkins había hecho una escultura de un cuerpo flotante en un canal de Ámsterdam, lo que también provocó varios llamados de los servicios de emergencia, explicó el dueño de la galería.
Provocar reacciones
Lazarides encargó la escultura para adornar o dar un toque artístico a una mesa de la galería.
"No quería tener una mesa de US$24.000 sin algo divertido o angustioso para complementarla", dijo.
"Está ahí para hacer que la gente sonría o se horrorice, para provocar una reacción y captar la atención de la gente. La gente siempre se detiene y mira la obra y es genial porque se quedan y entran en la tienda".
Y añadió que la empleada de la tienda, que estaba en el lugar en el momento de la visita de la policía, había subido las escaleras para prepararse una taza de té y se sorprendió al encontrar a dos policías confundidos y una puerta forzada.
Según explicó un portavoz de la policía (Met Police, como se conoce a la fuerza en Londres), recibieron un llamado el 25 de noviembre que expresó "preocupación por el bienestar de una persona en un local comercial cerrado" en la calle Lexington.
"Aproximadamente a las 17:57 GMT, los agentes ingresaron al domicilio donde descubrieorn que la persona era, de hecho, un maniquí".
"La Met tiene el deber de responder cuando hay preocupación sobre el bienestar (de una persona)", añadieron por toda explicación.
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