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Monterrey, NL.- La pandemia de Covid-19 que ha exhibido la inoperancia del sistema de salud para atender a la población en general, ha puesto en mayor grado de vulnerabilidad a los internos de los centros penitenciarios del país, señalaron especialistas convocados al foro virtual “Población penitenciaria y sus derechos humanos”.
Durante el evento organizado por Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos (Cadhac) , World Justice Project y la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), Elena Azaola, analista del fenómeno de la violencia, señaló que la pandemia, llegó cuando un gran número de penales están en poder de grupos del crimen organizado, y los internos viven en condiciones infrahumanas de hacinamiento y muchos han sido infectados por Covid.
Los internos sufren una enorme carencia de los servicios de salud, pues no se les proporcionan ni siquiera los medicamentos básicos para los que tienen hipertensión, diabetes, o infecciones intestinales.
Pero esta situación no sólo afecta a los internos, sino también a sus familiares, pues, por ejemplo, en el penal de Apodaca, algunos parientes de las personas privadas de la libertad referían que tenían que pagar semanalmente una cuota a quienes controlan la prisión (“que son los que mandan”), para que su familiar pudiera sobrevivir. Y además deben pagar dinero por entrar a visitarlos, llevarles medicina, ropa o alimento.
Señaló que deber haber una modificación de los códigos penales de todo el país, y una reordenación del sistema penitenciario actual para recuperar los centros de reclusión en manos de la delincuencia, además de reducir el uso excesivo de la pena.
Juan Salgado, investigador y especialista en temas de seguridad pública, comentó por su lado que una persona en libertad puede tomar decisiones como a dónde ir, qué comer, o qué vestir, mientras quien ingresa a una prisión, pierde no sólo el derecho a tomar decisiones, sino que renuncia incluso al nombre, ya que se convierte en un número.
En este contexto, la pandemia de covid-19, desnudó las deficiencias del sistema de salud y puso en claro que ya no da para más el modelo de sociedad que tenemos, donde las cárceles son una especie de resabio de la etapa esclavista cuando los esclavos no tenían derechos.
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