Morelia.— Los Chorros del Varal son mágicos y tan llenos de misterio que cautivan a los paseantes nacionales y extranjeros.

Ubicados a 220 kilómetros de Morelia, capital de Michoacán, y a 17 kilómetros al poniente de la cabecera municipal de Los Reyes, es uno de los sitios más visitados en esta temporada decembrina.

De acuerdo con la Secretaría de Turismo del estado, Los Chorros del Varal fue declarada como área protegida en el año 2007, actualmente la conforman 72.2 hectáreas de superficie contenida en el cajón del barranco, desde El Salto hasta Las Juntas. Está en proceso establecerse el área de amortiguamiento indispensable para toda Área Natural Protegida.

Los Chorros del Varal son un conjunto de caídas de agua provenientes de un río subterráneo de aproximadamente 70 metros de altura, por donde tiene su cauce el río Apupátaro.

En el lugar se puede nadar, pero debe tenerse mucho cuidado con los peligrosos ríos subterráneos cercanos a la caída de los chorros. Para llegar a este sitio se requieren de 20 minutos de viaje desde la ciudad de Los Reyes.

Después es necesario descender por unas escaleras que cuentan con descansos, hasta el mirador se pueden contar aproximadamente 786 gradas. Este es uno de los sitios de ecoturismo que tiene Michoacán.

El lugar es mágico porque cautiva a los visitantes y paseantes, pero también es un espacio encantado porque, de acuerdo con los lugareños, en él habita el espíritu de una hermosa princesa indígena que en los días de la Semana Santa se le aparece al turista para ofrecerle cargar un recipiente lleno de piedras que el visitante tiene que subir hasta el nivel superior sin voltear atrás la mirada.

Según la leyenda, aquel paseante que logre ascender los escalones sin haber vuelto atrás la mirada, se verá recompensado al transformársele su pesada carga en oro, liberando de esta manera el alma en pena de la bella princesa.

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