21 | NOV | 2019
Fuerza canina: olfato contra el crimen
El agrupamiento K-9 de la Fuerza Civil de Veracruz está compuesto por 50 elementos policiacos y 36 agentes caninos. Fotos/ÉDGAR ÁVILA. EL UNIVERSAL

Fuerza canina: olfato contra el crimen

08/11/2019
01:29
Edgar Ávila / Corresponsal
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Los 36 agentes de la compañía K-9 Canina de la Fuerza Civil de Veracruz han sido certificados por instructores de cinco países

El Lencero, Veracruz

Las detonaciones se escuchan cercanas. Los agentes caninos se mantienen firmes ante el sonido de la pólvora explotando en rifles de alto poder y pistolas. Los pastor belga malinois y alemán, labrador de cobrador y golden retriever, pertenecientes a la compañía K-9 Canina de la Fuerza Civil de Veracruz, no se inmutan ante los disparos de práctica de los oficiales.

Basta una orden para que entren en alerta máxima. Sus agudos sentidos se alistan para unirse a operaciones en conjunto con sus compañeros humanos, conformando un binomio perfecto.

De manera individual, gracias a un entrenamiento específico, realizan detección de sustancias prohibidas; inspecciones en casa-habitación, bodega y vehículos; localización de artefactos explosivos; patrullajes en bancos y comercios; dispersión de bloqueos; búsqueda y persecución de fugitivos, y arrestos de alto riesgo.

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Sheriff detecta sustancias prohibidas y neutraliza a personas que infringen la ley.
 

Sheriff, un pastor belga malinois, es un agente doble propósito que detecta sustancias prohibidas y neutraliza a personas que han infringido la ley; sin temor, se abalanza contra el agresor y lo somete a dentelladas. “Es un perro muy equilibrado, tenemos muy buena fusión y apego, hemos congeniado los dos en el trabajo policial”, describe el oficial Daniel Valentín Ortega, compañero del can.

Con cuatro premios nacionales e internacionales y siete certificaciones, este pastor belga es uno de los líderes en combate a la delincuencia del agrupamiento compuesto por 50 elementos y 36 agentes caninos.

Sheriff trae en la sangre la estirpe policial. Es hijo de Gadafi, un agente en proceso de jubilación, que logró los mayores decomisos en la historia de la Fuerza Civil.

“Más que mi compañero, Sheriff es mi otra parte, donde yo me apoyo y me siento con la seguridad de patrullar las calles”, agrega el oficial, con 19 años de servicio en la corporación, seis de los cuales los ha transitado al lado del agente canino.

Orgulloso, Daniel describe los existosos operativos en los que, con base en la disciplina, su compañero ha salido airoso: puestos de control en carreteras, revisiones de bares y cantinas, alcoholímetro, seguridad en eventos masivos, y combate al cirmen organizado.

“Son perros que para llegar a su nivel necesitan de mucho carácter. No todos llegan a alto nivel de entrenamiento”, describe el comandante de la Compañía K-9, comisario en jefe, Pablo García Guevara.

Sus oficiales caninos han sido certificados gracias a la capacitación otorgada por instructores de Bosnia, Afganistán, España, Francia, Estados Unidos y Colombia.

Su último gran logro fue obtener el primer lugar por equipos en el Cuarto Seminario Internacional Táctico k9, celebrado este año en las instalaciones de la Academia Metropolitana de León, Guanajuato. Además de obtener seis certificaciones en búsqueda y localización de narcóticos y seis certificaciones en perro patrulla por parte de la Asociación para la Certificación de Perros de Servicio.

El entrenamiento es duro y constante. Desde los dos meses y medio, los próximos oficiales caninos inician su preparación bajo estricta supervisión médica y acompañamiento de su compañero de armas.

“Son como mis hijos, convivimos con ellos todos los días, los sacamos a caminar, a jugar, los bañamos, cepillamos. Son casi parte de la familia”, afirmael jefe policiaco.

“La instrucción es que siempre se preocupen por el compañero que llevan junto: el que debe comer primero es el agente canino, su agua y su comida, que se cuiden porque no van solos”, asegura.

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Alma trabaja en unidad con Athenas, un perro patrulla y detector de narcóticos.
 

Compañeras de vida
 

Athenas y Alma Delia son una unidad muy sólida. Cada vez que inician un operativo se mimetizan. Athenas es una pastor belga malinois de seis años, toda su vida ha pertenecido a la compañía K-9 Canina de la Fuerza Civil de Veracruz; Alma Delia Fernández, de 31 años, lleva siete años trabajando para la Secretaría de Seguridad Pública.

“Ella es como una amiga, una hija, cuando convives con ellos no los ves como un simple perro, sino ves mas allá de eso: un compañero de trabajo, alguien que cuando sales a trabajar te protege y tú tienes que hacer lo mismo con ella”, explica la oficial.

Athenas es una policía doble propósito: perro patrulla y detector de narcóticos. Nació con estirpe de agente, por lo cual logró ser certificada por el National Police Canine Asociación de Estados Unidos y la Asociación Internacional de Formación y Capacitación de Adiestradores de Perros, A.C.

Alma Delia se enroló en las filas de la Fuerza Civil tras tras ser asaltada en la zona sur del estado. Hoy cuenta con una certificación en localización narcóticos, un curso de asistente para agentes caninos en explosivos, es policía de reacción, actualizada en materia legal, derechos humanos y marco jurídico.

Ninguna de las dos muestra miedo. “Esto es un estilo de vida”, ataja Alma.

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