Fallece en Chiapas Felipe Blanco Ricci, teólogo que llevó la religión a la guerrilla guatemalteca

En 1980, Blanco Ricci llevó el servicio religioso y su base social a la guerrilla guatemalteca para ser "guía espiritual en la lucha" de los insurgentes en el territorio vecino

Felipe Blanco Ricci
Foto: Fredy Martín/ EL UNIVERSAL
Estados 24/09/2020 22:53 Fredy Martín Pérez / Corresponsal Actualizada 23:06

Comitán de Domínguez.- Víctima de una enfermedad degenerativa, falleció a los 81 años de edad el teólogo de la liberación, Felipe Blanco Ricci, quien llevó el servicio religioso y su base social a la guerrilla guatemalteca en 1980, para ser "guía espiritual en la lucha" que libraron los insurgentes en el territorio vecino.

Blanco Ricci, que se describió como "Ciudadano del mundo", nació en el barrio de San Ramón de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, en 1939 y realizó estudios de historia, filosofía, humanidades y teología en México, Estados Unidos y Europa. 

La investigadora Enriqueta Lerna, reseñó que Blanco Ricci fue un "representante de la teología de la liberación", ya que su trabajo "es muy importante" para la conformación del movimiento campesino en Chiapas, principalmente en la región Fronteriza". 

El teólogo fue vicario de la diócesis de San Cristóbal de las Casas y participó en el Concilio Vaticano II, "uno de los procesos más importantes de la Iglesia católica para América Latina". Fue director del seminario de Oaxaca, constructor "del pensamiento crítico" e impulsó el Comité Cristiano de Solidaridad para los refugiados guatemaltecos que se asentaron en el estado de Chiapas en 1982.

Como teólogo de la liberación, su legado es muy importante en esta región de Chiapas y en una parte de Guatemala, explicó en entrevista la investigadora del Centro de Investigaciones Multidisciplinarias sobre Chiapas y la Frontera Sur de la UNAM.

A finales de los años 70 de siglo pasado, Blanco Ricci fue enviado por el obispo Samuel Ruiz García a la parroquia de Santo Domingo, en Comitán, para trabajar al lado del párroco Joel Padrón González en el fortalecimiento de las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs).

Y es en 1980, el teólogo decidió llevar la palabra de Dios a los insurgentes del Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP), que junto con las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), Ejercito Guatemalteco del Trabajo (PGT) y Organización del Pueblo en Armas (ORPA), conformaron la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG),

El EGP operaba en Huehuetenango, departamento colindante con México y donde los gobiernos militares perseguían a indígenas acatecos, chujes, kanjobales-jacaltecos y mam, acusados de ser base social de la insurgencia.

El activista guatemalteco Víctor Godínez exaltó que Blanco Ricci, fue "una persona además muy preparada, políglota, amante de la lectura y de la escritura. Fue una persona de mucha confianza del obispo Samuel Ruiz".

Enriqueta Lerna, por su parte, agregó que en Guatemala el teólogo coordinó la organización no gubernamental Ceiba, para preparar líderes comunitarios. "Él se dedicó a la formación de líderes campesinos y a la construcción de la memoria de las mujeres viudas que habían quedado en la orfandad y en la soledad después de la guerra".

Más tarde, el teólogo renunció a su servicio sacerdotal porque contrajo nupcias con Paula Isabel Uria, que "fue su compañera de toda la vida", para luego optar por el camino del laicismo "con un trabajo que construyó desde la fe y de la organización social", rememoró Lerna, autora de "Los otros creyentes. Territorio y teopraxis de la Iglesia liberadora en la Región Fronteriza de Chiapas".

La activista María Elena Morales consideró a Felipe Blanco Ricci el "guía espiritual en la lucha" que libraron los insurgentes en Guatemala hasta 1996, cuando se firman los Acuerdos de Paz. 

Felipe Blanco Ricci escribió los libros "Las mil y una mujeres que transformaron la realidad social de Chiapas", "Sucinta historia de 20 años de evangelización liberadora", "Cursos de formación cristiana", "Desahogo de pétalos de nube", "Isabel y Felipe vidas paralelas" y otros.

El teólogo de la liberación falleció el miércoles en San Cristóbal de las Casas. Su cuerpo fue trasladado a su casa, en la comunidad Señor del Pozo, en el municipio de Comitán de Domínguez. Durante la homilía de cuerpo presente, se exaltó su trabajo en las comunidades, donde se leyeron mensajes de solidaridad que enviaron habitantes de comunidades de Guatemala.

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