12 | JUL | 2020

Aprende lenguaje de señas para enseñar kickboxing a sordos en Monterrey

16/08/2018
|
22:00
|
Edgar Tequianes
Aprende lenguaje de señas para enseñar kickboxing a sordos en Monterrey
Foto: Emilio Vásquez / EL UNIVERSAL

Aprende lenguaje de señas para enseñar kickboxing a sordos en Monterrey

16/08/2018
22:00
Edgar Tequianes
Nuevo León
-A +A
Armando Avilán cuenta a EL UNIVERSAL cómo fue que atendió a un par de personas sordas en el expendio de lotería donde trabaja y el origen de su conocimiento del lenguaje de señas

CDMX.- En una ocasión, una pareja de sordos acudió al expendio de lotería en un mercado de Monterrey, donde Armando trabaja, para comprar un cachito. Ambos eran de edad madura, y él los atendió. Armando Avilán, de 38 años, contó que las dos personas “llegaron e hicieron señas entre ellos, y yo me hice a la idea de que podrían ser sordos”. 

El hombre se acercó al mostrador y comenzó a escribir algo en un papel para comunicarse con Armando. En ese momento, Avilás confirmó que se trataba de personas sordas y les habló en lenguaje de señas: “¿Te puedo ayudar en algo?”, le preguntó con sus manos, “dime el número, yo puedo atenderte”.

Durante unos segundos, el cliente se quedó atónito, después sonrió, asintió y volteó a ver a su esposa, quien también sonrió.

Lenguaje de señas, una necesidad

Armando es instructor de artes marciales y hace varios meses se dio cuenta de que no existía un profesor de esas disciplinas en la zona que supiera el lenguaje de señas. Entonces tomó la iniciativa de entrar a un curso para aprender esta forma de comunicación

“Llevo 20 años practicando artes marciales y en todo el tiempo que tengo practicándolas, no he conocido a ningún instructor que sepa lenguaje de señas”, dijo, agregando que siempre tuvo curiosidad por hacerlo él. “Me decidí a aprenderlo con el fin de enseñar el arte marcial en la comunidad sorda”.

Originario de Monterrey, Armando, de 38 años, contó a EL UNIVERSAL que la mitad de su tiempo trabaja impartiendo clases de artes marciales y el resto en un expendio de billetes de lotería. “Vengo al expendio en tiempos muertos que tengo y así me mantengo ocupado todo el día”, dijo.  

106_armando_2.jpg
Foto: Emilio Vásquez / EL UNIVERSAL 

Cursos para hablar con las manos

El instructor contó que sus estudios de lenguaje comenzaron con un curso básico impartido en la Escuela Normal del estado. “El curso duró de septiembre a diciembre y yo iba de las ocho a la una, todos los sábados”.  

En el curso, Avilán aprendió las señas básicas para una conversación, como los saludos; después aprendió las señas que denominan los objetos que hay en el hogar o en otros sitios, como en la escuela. “El chiste del curso es aprender la mayor cantidad de señas que uno pueda y aplicarlas poco a poco”.

Después del nivel básico, el instructor aprobó un examen y entró a otro curso más avanzado, en el que le enseñaron a formular frases con las señas aprendidas en sus primeras clases. “Ese lo tomé en las aulas del Injuve… Ves la gramática del LSM (Lengua de Señas Mexicana)”.  

Señaló que en sus clases le explicaron que el LSM se interpreta, pero no se traduce, debido a que no todos los objetos poseen una seña en particular, por ejemplo: la palabra “cualquiera”. Armando explicó que esta palabra no tiene un ademán determinado, por lo que debe decir: “Escoge uno, no importa”.

Explicó que, en estos casos, se debe buscar un sinónimo de la palabra que se requiere y emplearlo en sustitución de la original. 

Él puede entendernos

El hombre maduro, al ver que Armando le entendió, hizo una pinza con su dedo índice y pulgar para contestarle: “76”. Después, el instructor les preguntó directamente si eran personas sordas, a lo que la mujer contestó sí. Los tres se presentaron y Avilán les comunicó que llevaba un mes trabajando en el expendio, pero que ya había trabajado ahí anteriormente, en el 2014.  

El encuentro fue grabado por una cámara de seguridad, video que Avilán solicitó a su jefe para mostrárselo a su profesora del curso. “Yo lo pedí para mandárselo a ella (la maestra) y que me dijera si estaba bien o si me había equivocado (al usar el lenguaje de señas)”.  

Armando contó que actualmente tiene dos alumnos con discapacidad auditiva: se trata del esposo de su maestra de señas, que es sordo profundo, y una niña que padece de hipoacusia, los cuales entrenan en su escuela de kickboxing, ubicada en la colonia San Jorge, en Monterrey, Nuevo León.  

Hasta el momento, el video de Armando y su experiencia con la pareja con sordera, compartido por su prima, Alejandra García, ha obtenido 21 reacciones en Facebook, 2 mil comentarios y ha sido 100 mil veces compartido.

etp

Mantente al día con el boletín de El Universal

Comentarios