“Entre mujeres podremos despedazarnos pero jamás nos haremos daño”. Esta es una de las frases célebres que a lo largo de la historia se ha repetido entre mujeres de todas las clases y estratos sociales en México, pero pocos saben que la frase proviene de la puesta en escena "Entre mujeres", original de Santiago Moncada.
La obra se puso por primera vez en los escenarios mexicanos en 1998 y ayer regresó a la cartelera nacional en el Teatro 11 de Julio con un elenco integrado por Edith González, Ana Bertha Espín, Cecilia Gabriela, Issabela Camil y Alma Cero.

A 20 años del primer montaje, las actrices aplauden que la obra regrese porque hoy las mujeres han avanzado en muchos aspectos pero también hay otros en los que no y se necesita tener una conversación al respecto.
“Hoy nos sentimos más cómodas y libres de hablar de sexo y de llamarle a las cosas por su nombre. La obra que escribió Moncada sigue vigente y cosas como el machismo siguen existiendo”, detalló Issabella Camil, quien da vida a la exitosa y adinerada Carlota.
Tras 25 años de separación, cinco ex alumnas de un colegio religioso se reúnen en casa de una de ellas, un reencuentro en el que poco a poco se descubrirá que cada una de estas mujeres, aparentemente exitosas, no tienen la vida idílica que aparentan y están llenas de miedos e inseguridades.
Esta relación amor/odio que se muestra en escena, dice Isabella Camil, es sólo una muestra de cómo a veces las peores enemigas de las mujeres son otras mujeres.
“Yo sí creo que una mujer te puede despedazar de muchas maneras, yo sí he sentido unas mordidas muy fuertes en las que me han hecho caer, de gente que quiero mucho y es cercana a mí. A veces las mujeres nos criticamos unas a otras de manera innecesaria y eso duele pero creo que la escénica del ser humano es sobrevivir y a veces por eso actuamos así con otras”.
Para Cecilia Gabriela, la frase popular de la obra no sólo podría hablar de las mujeres, ya que para ella también los hombres pueden llegar a ser malos y destructivos con otros hombres.
“Es algo que creo que está en la naturaleza del ser humano, no es algo sólo de las mujeres, el tema es que las mujeres solemos ser más de hablar mientras los hombres son más de irse a los golpes, pero traiciones siempre han habido entre los seres humanos”.
Esta puesta producida por Rubén Lara sigue el mismo libreto escrito en 1988 pero el final fue modificado para hacerla actual.
“En otras épocas a las mujeres las juzgaban, castigaban y señalaban por querer saber sobre su sexualidad, por querer tener papeles importantes en la vida política y social de sus épocas y aunque eso en parte ha cambiado, el interés y las dudas siguen ahí y eso es lo que se sigue mostrando en la obra”, dijo Camil.
A pesar de ello, Cecilia Gabriela dice que aún hay muchas otras mujeres que no se sienten seguras de hablar con libertad.
“Eso se debe a un tema cultural, hay muchas mujeres que fueron educadas para ser como son y no necesariamente está mal, mientras respeten a quienes piensan distinto creo que no está mal”.