José Fors, vocalista del grupo La Cuca, dice ser un clavado en el cine. Le gusta el terror y hasta tiene un par de guiones medio escritos, que espera llevar un día a la gran pantalla.

Pero un día, sin quererlo, el cine llegó a él. Sandra Solares, su amiga por años, lo invitó a protagonizar su ópera prima "Ni tuya, ni mía", que se espera tenga estreno este año.

“En realidad no soy actor y no doy la talla de la gente con la que estuve trabajando, pero todos me ayudaron”, dice previo a viajar a la Perla Tapatía.

“Cuando empezó todo el rollo me dijeron que era una comedia romántica y yo pensé: mta..., no mam... yo esperaba que mi primera película fuera una de terror”, recuerda divertido.

“Pero tiene muchas similitudes con mi vida: como el personaje, tuve mi época de huevón, de pasarme cheleando todo el día y fumar mota; también de estar en ese rollo dizque bohemio y sentirme intelectual, sentirme mejor que otros e irme a tomar el cafecito de intelectuales”, agrega divertido Fors.

La cinta sólo se ha visto en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara, donde compitió oficialmente y agradó al público.

En la película, el intérprete de “El son del dolor” es un músico callejero, cuya pareja (Prakriti Maduro, Havana Eva) entabla relación con un hombre adinerado (Tony Dalton, Matando Cabos) quien, a su vez, tiene esposa (Alejandro Barros, La Doña).

Los personajes de Fors y Barros, completamente opuestos, se unen, de manera inesperada, para tratar de recuperar a sus respectivos amores.

“Es un cuate bien pacheco que se gana la vida tocando cosas con guitarra en una plaza, pero se da una bronca entre mi mujer y otro cab... y empiezan los enredos; es una película ligera, un dramita fresco”, explica sobre su papel.

“Hay detalles que me dejaron poner, como fotos de Zappa (Frank, guitarrista) en el cuarto, logré meter una rola de Juan Perro de la que soy súper fan y fueron flexibles en los diálogos, de hablar más como yo hablo; de la ropa fue mitad y mitad”.

¿Y como escritor de cine seguirá? Espera que algún día lo concrete. Y por supuesto, sería algo del género que le gusta.

“Se extraña mucho al público, aunque yo vivo básicamente de mi pintura”, indica Fors sobre los efectos del confinamiento por el Covid-19.

“Claro que (económicamente) ayudan los conciertos, pero lo que extraño es a la gente, La Cuca es una banda para estar en vivo, es un pin pon de energía”.

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