La Marina incómoda en búsqueda del Chapo

Salvador García Soto

No parece casual ni gratuito que la cabeza del operativo de búsqueda y recaptura de Joaquín El Chapo Guzmán —que esta semana cumplió tres meses exactos de haberse fugado del penal de “máxima seguridad” del Altiplano— haya recaído en la Secretaría de Marina. Una célula especial, formada por marinos de élite, es la principal responsable de las operaciones para localizar al narcotraficante en territorio nacional, y aunque con ella trabajan otros cuerpos de seguridad del Estado, incluido el Ejército, la dirección y el mando del operativo se le dio a la Marina por ser el área de mayor confianza y efectividad (o menor infiltración, según se quiera ver) entre las agencias de seguridad mexicanas.

A eso obedece que en el operativo de búsqueda del Chapo Guzmán hayan surgido desde hace varias semanas quejas y denuncias de grupos sociales presuntamente movidos por cárteles de la droga que se quejan por la presencia de los marinos y acusan abusos contra la población civil. Ya había pasado en Sinaloa, donde las células de la Marina estuvieron rastreando en septiembre colonias de Culiacán y otras ciudades del estado la posible presencia de Joaquín Guzmán Loera. De inmediato hubo movilizaciones y protestas por la presencia de los navales. “Agitan a la gente y nos la echan encima porque estamos cerca de la pista del Chapo”, dijo entonces el secretario de Marina, Vidal Soberón.

Y ahora ocurre lo mismo en la zona del Triángulo Dorado, ubicada en los límites de Durango, Sinaloa y Chihuahua, y especialmente en el municipio de Tamazula, hasta donde llegaron hace unos días los grupos especiales de la Semar para rastrear al capo sinaloense que se presume escondido en esa zona en donde el Cártel del Pacífico siempre ha gozado de protección social en los municipios que le dieron origen. Ayer, luego de que se registraron movilizaciones de protesta y de que incluso el acalde de Tamazula, Ricardo Ochoa Beltrán encabezara las protestas y denuncias de presuntos abusos, EL UNIVERSAL informó ayer que el edil duranguense está casado con Erika Guadalupe Coronel Aispuro, quien es hermana de Ema Coronel Aispuro, actual esposa de Joaquín Guzmán. Eso explicaría por qué el presidente municipal ha encabezado los reclamos contra la Marina.

Por la tarde, la Semar emitió un comunicado en el que niega que elementos de su corporación hayan incurrido en “violaciones sistemáticas de los derechos humanos” o que hayan realizado disparos contra domicilios civiles como se denunció en algunos medios, donde se dijo que pobladores huyeron a Sinaloa para refugiarse de la violencia propiciada por la Marina. “Esta institución tiene entre sus funciones coadyuvar en la seguridad interior del país… por ello actualmente mantiene presencia, entre otros, en el municipio de Tamazula, donde realiza recorridos de disuasión en estricto apego a la legislación vigente y en absoluto apego a los derechos humanos”, señala la institución naval.

Por lo pronto anoche seguían las denuncias y la Marina se defendía negando violaciones a las garantías de la población, y advertía que su presencia seguirá en la región, que es cuna y guarida del cártel más poderoso de México. La búsqueda del Chapo continúa contra el tiempo, pues a tres meses de su fuga lo único que parece es que los operativos de la Marina están incomodando. ¿Será que están cerca del capo?

 

NOTAS INDISCRETAS… Paradojas de la vida: en julio pasado, Fernando Moreno Peña decía en una entrevista para el medio colimense Archivo Digital, que cuando un político es atacado por el crimen organizado “es porque de una forma u otra está involucrado”. Lo decía en alusión al fallecido Silverio Cavazos, y para exonerar al mandatario electo Nacho Peralta, y se quejaba que la actual administración de Mario Anguiano había querido inculparlo en el asesinato de Cavazos. ¿Qué diría ahora el ex gobernador del atentado en su contra?... De los hijos de priístas que llegaron a San Lázaro en esta legislatura, al que se ha visto movido es a Pablo Gamboa Miner. El joven diputado instaló ayer la Comisión del Deporte que preside y se dice dispuesto a impulsar leyes que fomenten las actividades deportivas en los municipios como mecanismo contra la violencia, la drogadicción y la obesidad entre la población. Gamboa Miner dice que demostrará que es algo más que un junior priísta y que llegó a San Lázaro al ganar por mayoría el complicado distrito 3 de Mérida, de tradición panista. ¿Tendrá con qué el chico Gamboa?... Se baten los dados. Tocó Escalera.

 

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