Del fracaso del súper peso o la visita al sicólogo

Raúl Rodríguez Cortés

En círculos académicos, entre broma y veras, recomiendan ir al sicólogo a los responsables de la política económica del país. Consideran que sólo así superarán el trauma que les dejó el nacionalismo-estatismo, al que cambiaron por otro modelo igual de pernicioso basado en un súper peso, un peso subvaluado. Esa quimera, por cierto, quedó ayer severamente en entredicho, al llegar el dólar en los bancos al nivel histórico de 19.56 pesos, que serían 19 mil 560, si Carlos Salinas de Gortari no le hubiera quitado tres ceros a la moneda en 1992.

Después de la crisis de la deuda en la década de los 80, el gobierno optó por un modelo de desarrollo de apertura comercial. En ese contexto negoció y firmó el TLC con EU y Canadá, y con otros países y regiones. La apertura aumentó las exportaciones, facilitó las importaciones y atrajo más inversión. Exportar más y atraer más capital requirió de mejorar nuestra competitividad en el mundo. Palabras más, palabras menos, ese ha sido y es el racional del modelo.

En él juega un papel central el tipo de cambio. Nuestra moneda flota de acuerdo con la oferta y la demanda, pero una Comisión de Cambios, integrada por Hacienda y el Banco de México, opera diversos instrumentos para evitar variaciones desordenadas de la moneda que contaminen los precios y generen inflación. De ahí la pretensión de un peso subvaluado (un súper peso), acaso en niveles de entre 10 y 13 por dólar que todavía teníamos en 2014, pero que desde entonces inició una pronunciada depreciación.

El manejo del tipo de cambio puede hacer más competitiva la actividad exportadora. Pero más que para eso, la política cambiaria se ha utilizado para contener los precios, para mantener a raya la inflación. Por eso la obsesión de un peso subvaluado que no estimula lo suficiente las exportaciones. El gobierno suple entonces con la contención del salario la competitividad para exportar.

Salarios poco remuneradores no ayudan en el combate a la pobreza de 50 millones de mexicanos, empujan a la informalidad a casi la mitad de los económicamente activos y mantienen deprimido el consumo en el mercado interno.

Pero la necesidad de corregir ese manejo del tipo de cambio ha sido interpretada por los tecnócratas neoliberales del ITAM que conducen la política económica del país como una regresión al pasado nacionalista-estatista. Y por supuesto que no se trata de eso, pero tampoco de arrebatar al Estado su función redistribuidora del ingreso.

Hoy el peso está sobrevaluado. Los analistas estiman que el valor real de nuestra moneda está entre los 17 y 18 pesos por dólar. Pero ya se acerca a 20, porque la crisis económica global ha fortalecido al dólar, pero también por la posibilidad del triunfo electoral de Trump, la neumonía de Hillary, el eventual aumento de las tasas de interés en EU y la real preocupación por nuestro endeudamiento. De ribete, el hoy sobrevaluado peso no ayuda a nuestras exportaciones porque la demanda externa es muy débil.

Sin los ajustes que sugieren círculos académicos consultados en la UNAM y el Tec de Monterrey, el modelo, en sus actuales términos, no dará para más. Estamos en un punto de quiebre que exige ese y otros cambios, lo que no se vislumbra en los Criterios de Política Económica 2017, donde los cambiarios mantienen el mismo rumbo. De hecho, el inimaginable recorte presupuestal de más de 500 mil millones de pesos, es consecuencia de esas políticas no corregidas. Todo por un trauma que, ya le decía, amerita una visita al sicólogo.

INSTANTÁNEAS. 1. CONSTITUYENTE. Mañana vence el plazo para la conformación de la Asamblea Constituyente de la CDMX y todavía no se completa la alineación. El presidente Peña Neto designó ayer a sus 6 representantes, y el jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera hizo lo propio. Ya están listos los 60 electos, los 4 del Senado y 12 de la Cámara de Diputados porque faltan dos de Morena.

2. HONORIS. Hoy recibe el doctorado Honoris Causa del Instituto Mexicano de Líderes de Excelencia, el licenciado Guillermo Álvarez Cuevas, director general de la Cooperativa Cruz Azul. Le reconocen así 40 años de trayectoria empresarial, pero también las aportaciones económicas, sociales y deportivas que la Cooperativa ha llevado a las comunidades aledañas a sus cuatro plantas de producción de cemento en Oaxaca, Puebla, Hidalgo y Aguascalientes.

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@RaulRodriguezC

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