Sierra Oil & Gas y el boom de la petroleras “mexicanas”

Mario Maldonado

México está hot para los inversionistas globales y nacionales que buscan un pedazo del negocio de petróleo y gas que abrió la reforma energética. Pocas veces como ahora los empresarios y los fondos de capital privado se habían ‘peleado’ por contratos como lo hicieron en la mayoría de las licitaciones de la Ronda 1 y 2. Ahí están los multimillonarios mexicanos Slim, Baillères, Garza Sada, Larrea… las grandes trasnacionales como Exxon, Shell, Chevron, BP y Statoil… y las empresas respaldadas por poderosos fondos de inversión como Riverstone y Black Rock.

Uno de estos ejemplos es la firma Sierra Oil & Gas, que se asume como “mexicana”, pero cuyos dueños son tres compañías estadounidenses de capital privado: Riverstone, la mayor firma de capital riesgo enfocada a energía; BlackRock, la principal administradora de activos del mundo; y EnCap Investments, uno de los fondos más relevantes para la industria en Estados Unidos. Sierra Oil & Gas es una empresa dirigida por el venezolano Iván Sandrea, un avezado geólogo con buen conocimiento del subsuelo mexicano, que acaba de anunciar el descubrimiento de un yacimiento de petróleo en las costas de Tabasco, el cual cuenta con reservas de hasta dos mil millones de barriles. Es el octavo yacimiento más grande en la historia petrolera de México.

Sandrea ha dicho que planea llevar a Sierra Oil & Gas a cotizar a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) y ahora está más cerca de lograrlo, sobre todo por la valuación que podría alcanzar la empresa tras el descubrimiento del megayacimiento en Tabasco. En Sierra Oil & Gas estuvieron invertidos familiares de ex presidente Carlos Salinas y a pesar de que vendieron su parte a BlackRock, esto ha sido suficiente para que partidos políticos cuestionen a la empresa.

BlackRock, además, ha aumentado sus lazos con Pemex de manera considerable a partir de 2015, cuando acordó la compra de 45% de la segunda fase del gasoducto de Los Ramones II por 900 millones de dólares, su primera inversión en infraestructura en el país. Luego, en octubre de ese año, firmó con Pemex la primera fase de desarrollo del Proyecto Golfo Centro y el Transoceánico para el transporte de gas natural.

Como ya hemos dado cuenta aquí, en BlackRock trabaja Gerardo Rodríguez Regordosa, un viejo conocido del actual director general de Pemex, José Antonio González Anaya, con quien hizo mancuerna en la Secretaría de Hacienda. Asimismo, el actual director de PMI Comercio Internacional, la subsidiaria de Pemex, es Isaac Volin, ex director de BlackRock México.

El otro gran inversionista de Sierra Oil & Gas, Riverstone Holdings, está por colocar a otra firma “mexicana” en el mercado bursátil del país. Se trata de Vista Oil and Gas, que busca convertirse en la primera petrolera privada en llegar a cotizar a la Bolsa Mexicana de Valores a través de un vehículo llamado Special Purpose Acquisition Company (SPAC), el cual consiste en levantar capital, aun sin tener operaciones, para desarrollar e invertir en proyectos. El atractivo de estas compañías es el equipo directivo y los socios que las respaldan.

Curiosamente, el presidente de esta sociedad es Miguel Galluccio, ex director general de la argentina YPF y del gigante de servicios petroleros Schlumberger en México. Galluccio es un viejo conocido de Pemex y de su ex director, Emilio Lozoya.

“Con Pemex tenemos una relación muy especial. Tengo mucho aprecio y respeto profesional y cariño personal por Emilio Lozoya. Viví en México cuatro años dirigiendo una compañía importante (Schlumberger), con lo cual tengo una relación significativa con Pemex desde hace mucho tiempo”, le dijo en febrero de 2015 a la revista Forbes.

A la par de los proyectos que ganó en las Rondas 1 y 2 que realizó el gobierno a través de la Comisión Nacional de Hidrocarburos, Sierra Oil & Gas realiza en alianza con TransCanada y TMM, la inversión más grande en infraestructura desde la apertura del sector: destinará 800 millones de dólares en la construcción de una terminal de almacenamiento y reparto de derivados del petróleo en Tuxpan, Veracruz.

¿Cuánto vale Sierra Oil & Gas? Los analistas no se animan a calcularlo, pero estiman que podría valer cientos o incluso más de mil millones de dólares. Nada mal para una compañía fundada en 2014 con el objetivo único de aprovechar la apertura del sector petrolero mexicano.

Posdata. Y mientras los gigantes petroleros y las firmas “mexicanas” de capital extranjero, como Sierra Oil & Gas, se quedan con buena parte de los contratos atractivos, las empresas de los multimillonarios mexicanos se han quedado cortas, pese a fichajes como el de Petrobal, que contrató a Carlos Morales Gil. Grupo México y Carso Oil & Gas apenas han logrado quedarse con algunos campos. La que sorprendió la semana pasada fue Jaguar Exploración y Producción, del regiomontano Dionisio Garza Sada, aunque los montos de los contratos son más pequeños.

Twitter: @MarioMal Correo: [email protected]
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