Oxxo Gas y los temores de los gasolineros

Mario Maldonado

En junio pasado, el CEO de Femsa, Carlos Salazar, me dijo que tenían grandes expectativas por la apertura del mercado de combustibles en México. “Hay una gran oportunidad de mejorar los servicios y ser competitivos en un sector que ha permanecido cerrado”, apuntó.

La regiomontana Femsa, que preside José Antonio El Diablo Fernández, posee más de 350 estaciones de gasolina en 14 estados del país, principalmente del Norte, y actualmente es el grupo que lidera un negocio tan fragmentado que su participación no rebasa el 3% de la venta de gasolina a nivel nacional.

En el tercer trimestre del 2016, Oxxo Gas, la marca de Femsa, registró ingresos por 7 mil 548 millones de pesos, 35% más que en el mismo periodo del año pasado. Su plan es cerrar el 2016 con alrededor de 400 estaciones y llegar a 500 antes del 2018. Será entonces cuando el conglomerado comenzará a invertir en flota de transporte, y más adelante en infraestructura, como ductos para trasladar la gasolina, ya sea a nivel local o bien para importarla de Estados Unidos.

Sin embargo, los cambios que sufrirá el sector a partir del próximo año, tras la liberalización gradual de los precios, están poniendo a muchos jugadores, incluyendo a Femsa, en un nivel tal de incertidumbre que podrían poner a revisión sus inversiones y sus planes de expansión.

Liberalizar los precios, como ocurrirá a partir de enero en Baja California y Sonora, y en abril en buena parte de los estados fronterizos, provocará alzas de entre 10% y 15% en el litro del combustible, por lo que los gasolineros, especialmente del Norte del país, ven con cierto temor la apertura.

Los gasolineros de la frontera podrían estar en desventaja debido al diferencial de impuestos que tiene la gasolina en Estados Unidos, los cuales, dependiendo del estado, son de entre 8% y 10%, mientras que en México representan poco más de 40% del precio.

Por ello, la solicitud para que las revisiones a los precios se realicen de forma semanal y no mensual, pues así se tendrá mayor control sobre las fluctuaciones y otras variables que afectan el precio del combustible, como el tipo de cambio.

Las inversiones de lo grandes grupos, como Hidrosina, con más de 200 estaciones; Petro Seven (216 unidades); y Oxxo Gas, estarán en función de la competencia y las condiciones de precios que se generen a partir del próximo año, por lo que no se descarta una ola de consolidaciones en el sector, toda vez que la competencia obligará a los jugadores a ser mucho más eficientes.

El secretario de Hacienda, José Antonio Meade, dijo recientemente que con la liberalización de las gasolinas y el diesel a partir del 1 de enero de 2017, el precio subirá en función de los costos de estos combustibles.

También señaló que no se modificarán los impuestos a las gasolinas, por lo que se ve complicado que se haga una excepción para los operadores de estaciones en el Norte del país.

El otro gran reto de la liberalización es el efecto que puede tener en la inflación. El gobernador del Banxico, Agustín Carstens, ya advirtió que sí puede impactar los precios de otros productos en el corto plazo, aunque descartó un efecto de largo plazo.

Antes del 31 de diciembre, la Comisión Reguladora de Energía (CRE) deberá publicar un calendario y las regiones del país en las que comenzará la flexibilización de los precios de la gasolina.

Posdata. Para Femsa, el negocio de la venta de gasolina, además de tener un gran potencial y baja intensidad de activos, puede generar altos retornos, sobre todo para los que, como ellos, tengan la posibilidad de aprovechar sus negocios comerciales. Al cierre de septiembre, la división de energía representó 2.6% de los ingresos consolidados del grupo y 13.3% de Femsa Comercio. Aunque por ahora compran todo el combustible a Pemex, no descartan importarlo de EU, cuando el volumen y los precios generen un valor competitivo.Slim y Trump. Vaya noticia la que surgió ayer en torno a la cena de Carlos Slim y Donald Trump en Florida, sobre todo después de los comentarios que se lanzaron ambos magnates. “Fue un gesto para hacer las paces entre dos adversarios de largo tiempo”, sintetizó bien el Washington Post. Y Trump, fiel a su estilo, cambió su discurso y alabó al empresario mexicano: “Fue una cena encantadora con un hombre maravilloso”. ¿Será que Slim llevó a Trump algunos mensajes del gobierno mexicano? ¿Será uno de los empresarios clave para negociar los asuntos comerciales entre ambos países? Está por verse, pero todo apunta a que sí.

@MarioMal

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