El extraño Ricardo Monreal

Héctor De Mauleón

Sobre la mesa instalada por Monreal en la explanada había una cartulina que informaba: “Delegado electo, se recibe (sic) quejas y denuncias por corrupción extorsión y maltrato"

Desde el pasado lunes 8 de junio, Ricardo Monreal instaló una mesa de gestión en la explanada de la delegación en donde obtuvo el triunfo el día anterior, pues “había prometido a los vecinos que de inmediato comenzaría a trabajar para rescatar Cuauhtémoc”.

Sobre la mesa instalada por Monreal en la explanada había una cartulina que informaba: “Delegado electo, se recibe (sic) quejas y denuncias por corrupción extorsión y maltrato"

Tras esa cartulina, posando para fotografías que sus colaboradores promovían en las redes sin descanso, sonreía Monreal, el mismo personaje al que un audio subido a Youtube dos semanas antes había mostrado tratando con su coordinador de campaña, Néstor Núñez —hijo del gobernador de Tabasco— la simulación de contratos para equilibrar “la situación financiara de la campaña”.

Monreal: Lo que me interesa mucho Néstor, es lo de la situación financiera de la campaña; hay que hacer un contrato simulado, porque tiene que haber cuenta, y peso y no sé qué tanto. Hay que hacerlo bien todo…

Núñez: Ya estoy en eso doctor, ya estamos Acosta, Jazmín y yo metidos en ese tema.

Monreal: Ok. Un contrato y los mupis que vamos a sacar y las bardas para ques’que simulado, ¿no?

Núñez: Ya, ya está platicado con José Luis.

Monreal: Órale, entonces ahí te lo encargo.

Núñez: Así es ya estamos en eso, no se preocupe, ya incluso estamos platicando con los otros candidatos para el tema de prorrateos.

Monreal: Mucho cuidado con eso y que salga exacto para que no nos vayan a meter en…

Una vez que le agarraron los dedos en la puerta, Monreal admitió que la conversación había ocurrido. Pero como “parte de un prorrateo”: según él, estaba hablando con Núñez de un contrato que tenían que firmar todos los candidatos de Morena en las demarcaciones. Pero como al final ese contrato sólo lo firmó él, pues “es un contrato simulado”. Punto. Y lo que sigue, es Monreal detrás de una mesa en la que “se recibe” quejas y denuncias por corrupción.

Extraño personaje Ricardo Monreal. Un día presenta un borrego, dos guajolotes, dos patos, una gallina y un puerquito como pruebas del más escandaloso fraude electoral. Pero la tarde en que se le exhibe pidiendo nada menos que la simulación de un contrato, grita “guerra sucia”, denuncia la preocupación de sus adversarios ante su triunfo inminente.

Puede que a nadie preocupe que Monreal despache antes de recibir la constancia de delegado electo del consejero presidente del Consejo Distrital (para los enterados, una violación al Código de Instituciones y Procedimientos Electorales del DF); puede a nadie preocupe que el nuevo delegado de una de las demarcaciones más importantes de la ciudad de México no tenga el menor empacho en simular contratos para alcanzar sus objetivos.

A mí me preocupa su habilidad para torcer la ley, y me intriga lo cerca que suele estar de historias veladas, inconclusas, más o menos oscuras. Ernesto Zedillo lo acusó en 1998 de estar en tratos con narcotraficantes. Zedillo no probó nunca la acusación. Una década más tarde, en 2009, el ejército encontró 14.5 toneladas de mariguana en una deshidratadora de chiles propiedad de Cándido Monreal, hermano del nuevo delegado de la Cuauhtémoc. Tras una larga serie de dimes y diretes, en los que Monreal se defendió diciendo, entre otras cosas, que se trataba de un ataque ocasionado porque su hermano David —entonces candidato a la alcaldía de Fresnillo— “iba adelante en las encuestas”, se demostró que Cándido había rentado a alguien la deshidratadora al menos desde un año antes.

Unos años después, una intervención telefónica realizada al empresario Arturo Guardado, dedicado a la deshidratación de chiles, y al que se investigaba por presuntos vínculos con Los Zetas, habría puesto en conocimiento del Cisen que dos sicarios enviados por el empresario habían llegado a la ciudad de México para matar a Ricardo y David Monreal. El complot fue desbaratado. El empresario y los sicarios fueron detenidos. Se habló de que el asesinato había sido promovido por “un cultivo de odio”.

Al final, el empresario y los supuestos sicarios fueron exonerados. La historia quedó inconclusa, velada, en claroscuros.

Extraño personaje Ricardo Monreal.

@hdemauleon
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