¿Qué tanto influyen los debates en una elección?

Miguel Alberto Delgadillo Ibarra

El debate debe de entenderse únicamente como una herramienta que puede ser útil y manejarse con cuidado, debe prepararse con antelación y esmero

En la historia reciente, los debates políticos entre candidatos que aspiran a un cargo de elección popular permiten ver el rol que juegan dentro del escenario electoral.

Y la verdad es clara, los debates televisivos no ganan elecciones, pero cometer errores durante su realización pueden marcar una tendencia negativa en la percepción del electorado.

El pasado martes 4 de abril fuimos testigos de un debate no oficial en el noticiero matutino conducido por Carlos Loret de Mola, uno de los espacios informativos con mayor alcance en México.

Lo anterior llamó la atención de un gran número de personas por la importancia que tiene la entidad mexiquense, no sólo internamente, sino con miras a la sucesión presidencial.

El modelo que vimos en pantalla –hay que precisar– no es ni remotamente cercano al que presentan de forma oficial los institutos electorales, sean nacionales o locales.

Los tiempos fueron más reducidos, los candidatos estaban sentados y no de pie como se acostumbra, no aparecía un cronómetro para registrar el tiempo de las intervenciones y réplicas de los participantes además de otros puntos que permitieron hacer de ese ejercicio, un espacio con mayor dinamismo.

No es sorpresivo que el guión del espectáculo fueran las acusaciones cruzadas, pues la polémica generada por señalamientos siempre despierta más interés que las propuestas y recordemos también, que ésta es una oportunidad de que los candidatos que van abajo en las preferencias se puedan reposicionar.

Más allá de las investigaciones a la familia de Josefina Vázquez Mota y de su evidente desesperación, de la baja calidad argumentativa de Delfina Gómez y su apego a la imagen de una maestra de orígenes humildes y trabajadora, del arraigo mexiquense y experiencia política que presumió Alfredo Del Mazo para después morder un anzuelo quejándose de un gobierno que en 2011 era de su partido, y finalmente de un Juan Zepeda que además de golpear, aprovechó su historia de migrante ilegal en EU para ganar adeptos, es momento de dejar atrás el debate, los posicionamientos y las opiniones vertidas alrededor del mismo para enfocarnos en los números y su proyección rumbo al 4 de junio.

El 13 de febrero pasado en una encuesta publicada por El Universal se señalaba que existía un empate técnico entre los tres principales contendientes al gobierno del Estado de México, en el que Alfredo del Mazo (PRI) contaba con 19.8%, Josefina Vázquez Mota (PAN) con 19.6%, Delfina Gómez Alvarez (Morena) 17.8% y finalmente Juan Zepeda (PRD) 13.8%.

Casi dos meses después, el 10 de abril en encuesta de este mismo diario, los dígitos se han modificado y las distancias han crecido; Alfredo obtiene 21%, Delfina se ubica en segundo lugar con 17.4% , Josefina cae hasta el tercer sitio con 14.1% y Juan registra 12.7%.

¿A caso el desempeño como polemista de Del Mazo fue la causa del crecimiento de 1.2% en un mes? ¿La desesperación de Josefina dio como resultado su estrepitosa caída de 5.5% en una elección tan cerrada?

Cualquiera de las dos correlaciones mencionadas o incluso algunas que pudieran agregarse, serían bastante improbables, los profesionales de mercadotecnia política y comunicación comprenden que las campañas se trabajan y se ganan en distintos frentes, pero definitivamente no en un debate televisivo.

El debate debe de entenderse únicamente como una herramienta que puede ser útil y manejarse con cuidado, debe prepararse con antelación y esmero, para evitar los errores cometidos el pasado martes 4.

Empero los supuestos recursos destinados de un gobierno a una campaña, la aparición de funcionarios federales o de dirigentes de partidos en mítines y spots publicitarios, los titulares en los diarios más reconocidos que cuestionan la legalidad de miembros de la familia de un candidato y algunos otros factores, se convierten en mucho más decisivos a la hora de definir los comicios.

Hace algunos días, en el mismo espacio “Despierta con Loret” Roy Campos al ser cuestionado sobre el panorama electoral en dicha entidad apuntó: “ Veo una final entre dos y una de los dos será Delfina”. Hoy después de la última encuesta, parece que es Delfina la que estará compitiendo con Del Mazo por alcanzar el anhelado triunfo.

La campaña apenas comienza, el escenario es tenso y la relevancia de la elección es trascendente, veremos una lucha de estrategias, una que basa su fuerza en el voto corporativista y otra que edifica su apuesta en el arrastre de su líder nacional ¿cuál prevalecerá?

FACEBOOK: MIGUEL DELGADILLO IBARRA

TWITTER:@mike_delgadillo

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