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Presupuesto base cero: ¿La salvación?

10/09/2015
02:18
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“La caída del precio del petróleo, el incremento de las tasas de interés y un estancamiento en el crecimiento internacional” (1), son los signos inequívocos de la crisis, la cual está tratando de controlarse en nuestro país por muchos frentes. Un mensaje de estabilidad con el paquete económico que se presentó en Cámara de Diputados, la ratificación de Agustín Carstens en Banxico -como signo de continuidad de las políticas FMI-, y un curioso "viejo" instrumento, pero a la vez nuevo método utilizado pocas veces: el presupuesto base cero. Pero ¿y el resto de las variables?

La ventaja para la SHCP es que la Cámara de Diputados con sus “nuevecitos” integrantes -apenas con 8 días en el cargo- deberán realizar un análisis detallado de dichos documentos.

Ante la disminución del precio internacional del petróleo, la reducción en la plataforma de explotación de crudo nacional, así como una inminente alza en las tasas de interés en los Estados Unidos, era previsible que los ingresos disponibles para el próximo año sean considerablemente inferiores a aquellos con los que se elaboró el Presupuesto este año.

Pero ¿es el ahorro real o solo tiene que ver con ajustes cosméticos?, ¿y los sueldos y los gastos de representación de los funcionarios de alto nivel?, ¿es el paquete económico un signo de estabilidad real?, ¿y las negociaciones de los grupos parlamentarios en la Cámara?

Por ello, cobra relevancia el Presupuesto que se hizo en la Subsecretaría de Egresos, el cual identificó los niveles mínimos indispensables de gastos administrativos y de operación con los que deberán operar las dependencias del gobierno federal, así como de estructuras organizacionales, sin afectar la calidad de los bienes y servicios que se prestan a la población. Pero ¿sólo se afecta a la población o le van a pegar a los funcionarios y sus grandes sueldos y gastos de representación? ¿es esto sólo una simulación? La respuesta de la Secretaría ha sido insuficiente: dejar sin trabajo a la gente, recortar plazas eventuales en las secretarias, para no afectar al status quo.

El malo de la película, es evidentemente el joven subsecretario Fernando Galindo, el más junior del equipo de Videgaray, al que le tocó la buena, pero difícil tarea de la “fusión” de los programas, el recorte de gastos a las secretarías y dicen algunos, fajarse a veces hasta con los propios secretarios, para ajustar plazas y algunos “gastos varios”, que pelearon las secretarías con uñas y dientes por el gasto discrecional que representa.

Lo que es cierto es que los legisladores deberán revisar de bote pronto y sin conocimiento técnico que los proyectos de inversión que proponga el Ejecutivo Federal, cuenten con la mayor impacto social y económico, que privilegien el desarrollo regional y los esquemas de asociación público-privada que nos recuerdan los casos de OHL e HIGA. ¿Realmente lo harán?, ¿cómo se estructurará el dictamen para incluir las peticiones de los legisladores si no cumplen necesariamente con estos requisitos?

Igualmente los legisladores deberán poner atención a la propuesta de asignación que tengan los programas presupuestarios, insumo que ya se entregó a la Cámara baja el 30 de junio. El documento da cuenta detallada de la fusión, resectorización y eliminación de programas, con el fin de que las propuestas resultantes se orientaran a contar con una mayor eficiencia de las acciones y políticas que llevan a cabo las dependencias. La tarea fue complicada pero hoy da completo control, no solo de conocimiento técnico, sino también de negociación, a la SHCP.

Sin embargo, el reto del inefable Galindo, constructor de este instrumento, y su compañero el subsecretario Fernando Aportela, es responderle a su jefe en la utilización del presupuesto como un arma de control macroeconómico ajustable en tiempo real.

“El paquete económico es un mensaje de confianza para los inversionistas. Este es el camino para la credibilidad”, dijo el secretario Videgaray. ¿Nos asegura usted que este es el tratamiento adecuado para esta situación y que no haya crisis?, le preguntan al secretario, “la responsabilidad es la única salida". La realidad es que Luis Videgaray tiene un gran reto enfrente: librar la crisis económica que sacó la cabeza el pasado 24 de agosto y lograr que su caja de herramientas económicas, incluyendo el Presupuesto base cero, funcionen adecuadamente para luego pensar en la política en 2018.

Maestra en Administración Pública por la Universidad de Harvard

Maestra en Administración Pública por la Universidad de Harvard

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