Informe de seguimiento sobre desapariciones

Santiago Corcuera

La impunidad en materia de desapariciones, así como en los casos de tortura, más que generalizada, es prácticamente absoluta

El 14 de septiembre, en la Sede de la ONU en Ginebra, el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas e Involuntarias (GT) presentó un informe de seguimiento a la visita realizada en el mes de marzo de 2011 a México. A raíz de su visita, emitió un informe con diversas recomendaciones.

En este informe de seguimiento, el GT hace mención a diversas cuestiones que recibe con beneplácito, como la reforma constitucional que dota de facultades al Congreso de la Unión para expedir una Ley General sobre Desapariciones, así como los protocolos homologados para la investigación y búsqueda en caso de desapariciones.

Sin embargo, son más los aspectos que motivan preocupación al Grupo de Trabajo, que aquellos que recibe con beneplácito.

Por ejemplo, el GT expresa que percibe un deterioro de la situación desde su visita en el 2011, e indica que coincide con la percepción del Comité contra las Desapariciones Forzadas (otro órgano de las Naciones Unidas dedicado al mismo tema, pero dentro del sistema de órganos de tratados, ante el cual México compareció en febrero de este año) en el sentido de que en México existe un contexto de desapariciones generalizadas en gran parte del territorio del país, muchas de las cuales podrían calificarse como desapariciones forzadas. Además, lamenta los pocos avances en la implementación de sus recomendaciones.

Por ejemplo, el GT recomendó, en primerísimo lugar, que el gobierno debía reconocer la dimensión del problema. Sin embargo, en diversas ocasiones el gobierno se ha dedicado no sólo a minimizarlo, sino a enfurecerse por el diagnóstico rendido por las instancias internacionales tanto en materia de desapariciones como de tortura. Asimismo, el Grupo de Trabajo recomendó en 2011 el retiro paulatino de las Fuerzas Armadas en labores de seguridad pública. Sin embargo, el Ejército y la Marina siguen en las calles, y se han producido abusos de la fuerza que han conducido a gravísimas violaciones de derechos humanos, como el caso de Tlatlaya.

Por otra parte, el Grupo de Trabajo dice seguir consternado por la impunidad generalizada que perdura como un patrón crónico, que favorece la perpetración de las desapariciones. En este ámbito, creo que el GT se queda corto. La impunidad en materia de desapariciones, así como en los casos de tortura, más que generalizada, es prácticamente absoluta.

Tal vez el aspecto más urgente de todos en esta materia es el hallazgo de las personas desaparecidas. El sufrimiento y desesperación de las madres de las personas desaparecidas es un permanente tormento. El GT toma nota de las acciones que están en proceso, pero luego agrega que las medidas implementadas en la mayor parte del territorio del país son notoriamente insuficientes, por lo que insta al gobierno para que “el futuro Sistema Nacional de Búsqueda de Personas cumpla con los parámetros descritos en su recomendación y observe lo dicho por otros organismos internacionales”. Se refiere no solamente al Comité sobre las Desapariciones Forzadas ya mencionado, sino al Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes designado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. En este sentido, el GT reconoce como algo positivo que el presidente de la República haya dado indicaciones para que se analicen cada una de las recomendaciones de ese Grupo Interdisciplinario y para que en las investigaciones del caso de los 43 normalistas desaparecidos en Iguala se tomen en cuenta los elementos aportados por el Grupo Interdisciplinario.

Hoy se cumple un año del fatídico suceso ocurrido en Iguala que condujo a la desaparición de los 43 normalistas. El informe de seguimiento del GT resulta muy oportuno, y debe ser motivo de esperanza, siempre y cuando el gobierno atienda a sus recomendaciones, y abandone definitivamente el discurso negacionista del problema.

Hacemos votos porque la política en materia de seguridad prevaleciente en el país cambie radicalmente para que, en forma paulatina, se reconfigure y comencemos a ver una reducción de los casos de desaparición forzada en nuestro país.

Integrante del Comité contra las Desapariciones Forzadas de la ONU

@ CORCUERAS

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