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'Calladitos se ven más bonitos'

Nelson Vargas

Hoy la FINA se aprovecha de la estupidez y avaricia de todos esos personajes que ya no darán la cara para evitar este 'abuso'

A todas aquellas personas que en algunos medios de comunicación culpan al actual titular de la Conade por la suspensión que la FINA ha impuesto a México me parece que poco han investigado, analizado o hecho memoria de quiénes son los verdaderos responsables.

¿Quién de ustedes ha entrevistado a Bernardo de la Garza, a Carlos Andrade o Ivar Sisniega? O ya se les olvidó que ellos fueron los que nos metieron en este problema sin objeción del ingeniero Kiril Todorov, quien no tuvo el valor de interponerse a tal barbaridad porque sabía las consecuencias, principalmente de presupuesto, que le traería a la Federación Mexicana de Natación si lo hacía. Por supuesto que ninguno de los tres ha emitido ninguna declaración, porque “calladitos se ven más bonitos”. Sin dejar de mencionar que el actual gobierno de Jalisco se deslindó totalmente del asunto.

Una total irresponsabilidad la que cometieron en 2011 al solicitar ser la sede de un evento de tales dimensiones para el que no estábamos preparados ni económica ni deportivamente, como otras ocasiones en los que políticos del deporte convencen al presidente de México en turno de que organizar eventos es la mejor opción para mejorar el desarrollo de nuestros atletas. Una aberración total, lo que necesitamos son mejores entrenadores.

Bernardo de la Garza pidió que el Mundial fuera en Guadalajara a un año de que su gestión terminara. Estaba seguro de que se reelegiría para estar en Conade otro sexenio, pero no fue así y fue Jesús Mena quien vendría a cerrar con broche de oro esta catástrofe, como lo hizo con muchas otras durante su gestión.

Los millones de pesos de nuestros impuestos ya los habían comprometido y encima de todo ni Bernardo de la Garza, Jesús Mena, Ivar Sisniega, Kiril Todorov y mucho menos Carlos Andrade se preocuparon por iniciar un proyecto deportivo. Desde 2011 que se adquirió el compromiso con FINA, hasta 2015 que se tomó la decisión correcta de renunciar al evento, nunca hubo un Comité Organizador, nadie se preocupó, principalmente, por la preparación de nadadores y equipos de waterpolo para que no hicieran el ridículo y al menos deportivamente valiera la pena haber perdido tanto dinero.

En este momento FINA se aprovecha de la estupidez y avaricia de todos esos personajes que ya no darán la cara para evitar este “abuso”. La Federación Internacional siempre tuvo una relación muy especial con México, porque aquí se les cumplían todos sus caprichos de viajes, recursos y eventos, hasta que llegó el actual titular de la Conade a ponerles un alto. Una decisión que sorprendentemente a muchos no les parece y se manifiestan en contra por intereses personales o políticos y lo que menos les importa es que despilfarremos el dinero que a nuestro país no le sobra.

Es muy difícil que Conade logre evadir pagar esos cinco millones de dólares por la cancelación, que si los sumamos a los 7.5 que se pagaron por derechos del evento y a los 2 de fianza, y los multiplicamos por 18.50 pesos que en este momento vale el dólar; habremos invertido unos 268.25 millones de pesos en la necedad de unos cuantos a quien ya nadie podrá hacerles pagar por sus malas decisiones. Tampoco me extrañaría que Jesús Mena y el propio Carlos Padilla hayan influido en la decisión de Julio Maglione, presidente de FINA, para que impusiera esta sanción y hacer ver mal a Alfredo Castillo.

Tal vez sea necesario que los deportistas compitan con otra bandera, pero sabemos que en su corazón y mente siempre estará poner el nombre de México en alto, pero lo que no se puede seguir permitiendo es que FINA siga abusando de un país que por muchos años le abrió las puertas y a quien ahora quiere sangrar sin importarle las consecuencias.

Profesor

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