Los registros estadísticos disponibles sobre desapariciones en México no permiten contar con la información mínima necesaria para entender este fenómeno. Esto se debe a las inconsistencias entre las bases de datos y a la heterogeneidad de sus respectivos criterios de construcción. Estos factores no sólo evidencian que es imposible dimensionar su incidencia, sino que carecemos de las políticas públicas y del compromiso institucional necesario para garantizar el acceso a la justicia y la verdad a las víctimas.

Entender el fenómeno de la desaparición es un urgencia en nuestro país debido a que actualmente representa un grave problema en materia de derechos humanos, seguridad y Estado de Derecho. Negarle la justicia a las víctimas significa mantener vigente los actuales índices de impunidad, ignorar parte del fenómeno del homicidio, de la trata de personas, del secuestro y de otros delitos violentos. Negarle la verdad a las víctimas significa mantener vivo el dolor, generar desigualdad y condiciones de vulnerabilidad para los familiares de desaparecidos, así como debilitar las instituciones y el entramado social.

Por esta razón, hoy el Observatorio Nacional Ciudadano (ONC) presenta el 1er fascículo sobre este fenómeno, titulado  El registro estadístico de la desaparición: ¿delito o circunstancia? (). Éste es resultado  de una amplia investigación que nos llevará a la publicación de otros ocho productos que van desde el análisis del marco normativo y políticas públicas, la atención a las víctimas y las capacidades institucionales, con la finalidad de culminar con 4 manuales de buenas prácticas.

Este fascículo busca impulsar un registro de gestión de información de personas desaparecidas en México que pueda ser utilizado como un instrumento de consulta y uso público, con niveles restringidos de acceso para información que requiera privacidad de manejo, dada la investigación de casos, que incluya datos ya existentes y permita cruces de información. Desde esta perspectiva sería necesario:

1.— Implementar plenamente el software donado por Cruz Roja Internacional ante mortem/post mortem (AM/PM) que concentra no sólo los datos de desaparecidos sino información sobre las personas encontradas sin vida.

2.—Incluir información de personas no identificadas en hospitales, albergues, entre otros.

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3.— Incluir información sobre personas que se encuentran en centros de detención.

4.— Generar un registro de fosas comunes y clandestinas.

5.— Desagregar la información recabada de personas desaparecidas no solo para fines de su difusión, sino para entender las características de este fenómeno delincuencial partiendo de la identificación del sujeto activo.

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Esto implica que la autoridad asuma el compromiso tanto de consensuar como de homologar qué y cómo se va a registrar: casos, personas desaparecidas, extraviadas, no localizadas o ausentes. Esto debe venir acompañado de un capacitación sustantiva para que el policía, ministerio público, perito, sean sensibles al fenómeno, lo conozcan y sepan usar las herramientas; a la par de sistemas de supervisión y rendición de cuentas.

En el ONC concluimos que es inútil tratar de subsanar las fallas estructurales del Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED) y que el fin no debe ser contar simplemente con una base estadística, sino con un sistema que facilite la búsqueda de personas desaparecidas y darle nombre a todas aquellas personas o restos sin identificar que han sido localizados.

Debemos ayudar a dar paz a quien busca a un ser querido, promover un Estado de Derecho, velar por el derecho a la justicia y la verdad. La complejidad del fenómeno criminal debe llevarnos a analizar sus diferentes aristas, en este sentido las desapariciones forzadas y aquellas cometidas por particulares son el insumo clave para reducir el poder de la delincuencia, las redes de corrupción de autoridades, la ineficacia institucional.

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Director del Observatorio Nacional Ciudadano

@frarivasCoL

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