Turismo y juventud 

Enrique de la Madrid

Al tener un mercado laboral tan incluyente para los jóvenes, el turismo es un importante factor de movilidad social

Turismo y juventud son dos temas íntimamente ligados. Por un lado, los jóvenes integran una parte importante de los viajeros, tanto nacionales como internacionales, y por otro proveen al sector de una buena parte de su fuerza laboral.

Desde esta última perspectiva, la administración del presidente Peña Nieto está convencida de que en el desarrollo del turismo y sus actividades relacionadas está la respuesta a mucha de la problemática a la que se enfrenta la juventud mexicana, tanto en lo económico como en lo social.

Hay que recordar que en México más de un millón de jóvenes se integran al mercado laboral cada año, y muchos de ellos encuentran en el sector turismo una primera oportunidad para adquirir experiencia y las habilidades necesarias para desarrollar una carrera profesional exitosa.

De acuerdo al observatorio laboral de la Secretaría de Trabajo, el turismo es el primer empleador de jóvenes entre 15 y 24 años, los cuales constituyen casi 21% de los empleos en el sector. Esto implica alrededor de 800 mil empleos directos y un millón adicional entre indirectos, relacionados e inducidos.

Al tener un mercado laboral tan incluyente de jóvenes, el turismo es un importante factor de movilidad social, pues además de brindar una primera fuente formal de ingresos, también es su primera oportunidad para acceder a la seguridad social, servicios financieros, vivienda, entre muchos otros.

Esta particularidad es de gran relevancia, ya que de acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo, los jóvenes enfrentan serias dificultades para entrar al mercado laboral, con tasas de desempleo que duplican a las de la población en general y un alto porcentaje que sólo consigue empleo en condiciones de informalidad.

El turismo no sólo genera empleos de calidad, es un sector en el que los jóvenes emprendedores encuentran un nicho para desarrollar proyectos profesionales, tanto en actividades tradicionales como alimentos y hospedaje, como en aquellas surgidas de la revolución tecnológica, tales como desarrollo de sistemas de soporte, aplicaciones móviles, apoyo logístico, por mencionar algunos.

Pero los jóvenes también son viajeros muy activos y en buena medida son quienes van dando forma a la actividad turística. Según la Organización Mundial de Turismo, el turismo de jóvenes representa aproximadamente 190 millones de viajes internacionales al año y ha crecido con más rapidez que el turismo mundial, de tal forma que llegarían a casi 300 millones para 2020.

Aunque en general disponen de menos recursos financieros, los jóvenes permanecen más tiempo en el destino que otros turistas de manera que, según el último estudio New Horizons de WYSE Travel Confederation, los viajeros jóvenes gastan 2 mil 600 dólares en su viaje principal, en comparación con los 950 dólares gastados en promedio por los turistas internacionales en general.

Así, en los estudios realizados por la OMT y WYSE Travel Confederation se estima que el mercado internacional de turismo de jóvenes generó 165 mil millones de dólares en 2010.

Además, en una era caracterizada por una economía flexible basada en la creación de redes, el uso de las TI, en el rescate de lo local, y en la búsqueda de autenticidad; los turistas jóvenes son los detonadores del cambio y la innovación.

Son los primeros en buscar y descubrir nuevos destinos; en adoptar las nuevas tecnologías; y en transmitir y posicionar a través de sus redes de contacto las experiencias y beneficios encontrados en cada lugar.

Otra característica de los turistas jóvenes es que tratan de interactuar con las comunidades locales y de marcar una diferencia en la vida de estas últimas, siendo decisivos para potenciar el diálogo y el entendimiento mutuo entre las culturas.

Por lo tanto, además de la derrama económica, el turismo de jóvenes genera importantes valores agregados como la innovación, el posicionamiento de destinos, la vinculación cultural, la sustentabilidad de la actividad, los intercambios de experiencias, el enfoque social y hacia la educación, entre otros.

Dada la amplitud de sus beneficios, es una labor constante de la Sectur coordinar los esfuerzos para encontrar y promover las opciones de turismo para jóvenes. Programas como el movimiento nacional “Viajemos todos por México” son vehículos ideales para que los jóvenes aprovechen tarifas preferenciales para recorrer el país. 

Secretario de Turismo

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