El Librero

Eduardo Mejía

El oscuro pasado de un clásico
Título: Antología policiaca
Autor: Rafael Bernal
Editorial: Fondo de Cultura Económica

Desde su aparición en 1969, El complot mongol, de Rafael Bernal, se convirtió en objeto de culto no sólo entre los lectores de novela policial; el desparpajo del lenguaje, el humor que ponía en duda a la autoridad, un detective mal hablado y la trama llena de erotismo súbito, la hicieron un ejemplo y creó una corriente con Trampa de metal, de Rafael Ramírez Heredia, como una buena seguidora.

Muchos se dieron a buscar más obras de Bernal en las librerías de lance, y encontraron Tres novelas policiales; muy lejos estaban de la magistral El complot mongol; inmaduras, dice Martín Solares en esta nueva edición que compila varias novelas cortas y relatos; son más que inmaduras: incompletas, elementales, plantean una trama pero, como en las malas novelas de Agatha Christie o las pocas malas de John Dickson Carr que, para engañar al lector, ocultan pistas, inventan personajes al final para responsabilizarlos de los crímenes de que han sido culpados otros; o, por el contrario, distraen con elementos que nada tienen que ver, excepto para alargar los cuentos que se solucionan en pocas páginas.

No deja de tener cualidades: manejo del idioma, dominio de los clichés del género policial (mujeres débiles y lloriqueantes o, al contrario, con una fortaleza inesperada, o con sentido de sacrificio; policías torpes que se equivocan de sospechosos; ámbitos sórdidos y con atmósfera nocturna; el enigma se resuelve en la última página, como las novelas de Patrick Quentin; el detective, el mismo en varios de los relatos, con diferente nombre, y todos antecedentes del investigador de El complot); las cualidades, sin embargo, son ajenas a lo policial.

La muy celebrada por Solares, Un muerto en la tumba, es un antecedente directo de Maten al león con personajes grotescos, previsibles, caricaturescos (excepto el detective intelectual, que resuelve el misterio casi sin querer), sólo que sin el humor inglés de Ibargüengoitia (reflejo de Evelyn Waugh); el detective que habla como árbitro de futbol, repitiendo las frases con diferentes palabras (observación de Juan Villoro) cansa a las pocas páginas y distrae de la trama; el erotismo se diluye; los siguientes relatos tienen más interés literario o político que policial; el prólogo avisa que, lo más importante, es que son antecedentes de una obra maestra; pero es más antropológico que literario, sólo para los (muchos) admiradores de Bernal.

 

El espejo de los ecos
Autor: José Emilio Pacheco
Editorial: CNCA

Uno de los aspectos menos visibles pero imprescindibles de la poesía consiste en los juegos infantiles, las adivinanzas, los enigmas que más que buscar una definición persiguen un significado o, mejor, otro enigma; este libro breve, con ilustraciones no siempre alusivas, presentan fragmentos, versiones, alusiones, figuraciones que juntos forman un solo poema con un sentido último: uno es si es para alguien más.

 

Los sismos. Una amenaza...
Autor: Víctor Manuel Cruz Atienza
Editorial: La Caja de Cerillos

Aunque habla de la inminencia de un terremoto severo, no lo hace con el tono apocalíptico de otros sismólogos; con lenguaje sencillo explica causas, efectos y métodos de prevención; una sección desmiente mitos y advierte lo inevitable; es interactivo (para los expertos), pero aún usa la escala de Richter y no habla de las alertas app; en lo demás, muy actual; le falta incluir “La Magnífica”, por si falla lo demás.

 

Así escribo
Autor: Delia Juárez
Editorial: Ediciones Cal y Arena

Cincuenta y tres autores, consagrados y populares, hablan lo mismo de métodos, manías, ámbitos, escenarios; algunos recuerdan, otros describen; hay quien habla de desgano pero hace obras magistrales; otro se define descuidado pero sus libros son vitales; alguno desmiente que sea escritor; una más se perfila como poema de Rosario Castellanos; muchos se proclaman modestos; extrañan la pluma pero usan computadora.

 

SEO práctico
Autor: Michael H. Fleischner
Editorial: Anaya

Para quienes aún tecleamos http://C:/www, este libro puede ser útil para abreviar pasos, descubrir herramientas que ahorren motores de búsqueda en las redes sociales, y sobre todo para quienes usan la red interactiva para hacer negocios, sin distraerse con juegos ni caer en trampas al observar páginas eróticas; desde el principio advierte: practique, no sólo lea, pero regaña a los remisos; los ejercicios divierten.

TEMAS RELACIONADOS

Comentarios