Coordinación que salva vidas

Editorial EL UNIVERSAL

La tarde del viernes México enfrentó la llegada del huracán más potente de la historia. Patricia, con vientos sostenidos que alcanzaron los 325 kilómetros por hora, con rachas de hasta 400 kilómetros por hora, azotó a cuatro estados de la costa del Pacífico mexicano, por lo que tuvieron que evacuarse a aproximadamente 50 mil personas de sus comunidades y, en el momento de mayor fuerza del fenómeno, se preveían afectaciones a cerca de 400 mil habitantes.

Patricia se formó en las costas del Pacífico en tan sólo una semana y creció con una velocidad inédita que sorprendió a los expertos: la mañana del jueves 22 apenas era una tormenta y para la noche de ese mismo día había crecido a categoría cinco, la máxima de la escala Saffir-Simpson. A pesar de la rapidez con que se formó, a su llegada a tierras mexicanas Patricia no ocasiono afectaciones materiales de consideración y, lo más importante, hasta el momento no se había registrado una sola pérdida humana.

Debido a sus características, al huracán Patricia se le ha comparado con el tifón Haiyán, que devastó Filipinas en 2013 y dejó más de 6 mil 300 muertos y cuantiosos daños materiales. No obstante, en comparación con Haiyán, que alcanzó vientos de hasta 315 kilómetros por hora, Patricia simplemente rompió el récord de fuerza y alcance en un huracán.

Por ello mismo, y ante una previsible catástrofe ambiental, el viernes las autoridades tomaron diversas medidas preventivas, ordenando el cierre de los aeropuertos de Puerto Vallarta y Manzanillo e interrumpiendo, desde la una de la tarde de ese día, la circulación terrestre hacia la región; asimismo, la Comisión Federal de Electricidad suspendió el suministro eléctrico en la zona para evitar mayores accidentes.

Pese a que tal vez lo peor ya pasó, todavía no se puede cantar victoria, pues Protección Civil en los principales estados afectados coincide en que el peligro es latente. Además, ayer el presidente Enrique Peña Nieto realizó un recorrido por diversos sitios de la región impactada por Patricia, entre ellos la comunidad de Paraíso, una de las más dañadas de Colima, donde anunció un censo de afectados entre los pobladores. Horas después el mandatario aseguró que quedaba levantada la alerta de prevención que se desplegó en Jalisco, Colima y Nayarit por el paso de Patricia. Por otra parte, también ayer por la tarde, el titular de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza informó que tras el paso de Patricia la infraestructura del país se encuentra sin daños mayores

Es de resaltar que gracias a la coordinación entre las autoridades de los tres órdenes de gobierno, reflejada en todo este conjunto de acciones tempranas y oportunas, se evitaron pérdidas humanas. Este caso es una muestra de que una buena coordinación puede hacer la diferencia a la hora de enfrentar fenómenos de este tipo en los que las capacidades humanas de contención se ven rebasadas.

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