Prevenir, mejor que curar

Editorial EL UNIVERSAL

Entre las 10 principales causas de muerte en México se encuentran las afecciones cardiacas, la diabetes, y las enfermedades pulmonares obstructivas crónicas. Con una dieta adecuada, ejercicio y disminuyendo el consumo de tabaco —prevención, en una palabra— la cifra de fallecimientos en el país por las causas citadas bajaría.

Justo por esa falta de prevención y por la mala costumbre de gran parte de la población de acudir al médico cuando el mal ya está avanzado, las enfermedades con mayor índice de mortalidad representan una pesada carga económica para el país, en especial para las instituciones de salud pública.

En el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), por ejemplo, se destinan 50 mil millones de pesos a atención médica de los cuales 20% (10 mil millones de pesos) los absorben siete enfermedades crónicas que pudieron prevenirse o atenuarse con hábitos saludables. De darse un cambio en el estilo de vida entre los derechohabientes —y entre la población en general— muchos miles de millones de pesos podrían destinarse para equipar con mejor tecnología los hospitales y mejorar el servicio.

El director del ISSSTE, en entrevista con EL UNIVERSAL, considera que tiene que darse un gran cambio en la cultura de los mexicanos para el autocuidado, para prevenir más que curar porque una enfermedad atendida con oportunidad puede reducir sensiblemente el costo del impacto financiero.

El Instituto Mexicano del Seguro Social determinó hace algunos meses afiliar de manera gratuita a los estudiantes de nivel medio superior, superior y posgrado. La medida, aunque puede implicar una mayor carga para la dependencia, representa la oportunidad para monitorear desde ahora a una buena parte de la población y evitar en ellos la aparición de enfermedades crónicas.

La población requiere un cambio de actitud respecto a su salud. Deben modificarse los perniciosos hábitos de buscar ayuda médica cuando la enfermedad ya está avanzada. Acciones y campañas de previsión en centros de trabajo, unidades médicas y zonas populares deben replicarse en todo México. Un país sano puede crear un círculo virtuoso que genere mayor esperanza de vida, menores gastos familiares en médicos, hospitales y medicinas, y liberar recursos en el sector salud para dedicarlos a adquirir o renovar equipo así como a elevar la calidad de atención. Las principales instituciones de seguridad social cuentan con sus planes PrevenIMSS y PrevenISSSTE, pero es hora de que más personas e instituciones se sumen a la cruzada.

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