19 | SEP | 2019
Elecciones en Ucrania, atrapadas entre un comediante, la corrupción y la guerra
Banderas de Ucrania ondeando - Foto: Vasily Fedosenko/REUTERS

Elecciones en Ucrania, atrapadas entre un comediante, la corrupción y la guerra

29/03/2019
13:19
Gabriel Moyssen
Ciudad de México
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Ucrania realizará elecciones presidenciales en un marco de retrocesos para la lucha contra la corrupción, el surgimiento de un comediante impredecible como el candidato favorito y la guerra con los separatistas

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Ucrania realizará elecciones presidenciales el domingo, en un marco de graves retrocesos para la lucha contra la corrupción, el surgimiento de un comediante impredecible como el candidato favorito y la guerra con los separatistas apoyados por Rusia en su región oriental.

Pese a los presuntos esfuerzos del presidente Petro Poroshenko para combatir la corrupción en su gobierno, la corte constitucional de Ucrania invalidó la ley que sancionaba el enriquecimiento ilícito el mes pasado con el argumento de que contradecía la presunción de inocencia, lo que obligó a Poroshenko a proponer una nueva legislación al respecto.

Ucrania aprobó la ley en 2015 como una condición clave para recibir un paquete de rescate del Fondo Monetario Internacional (FMI) por USD $17.5 mil millones, así como una línea de crédito por USD $3.9 mil millones en 2018.

También fue una precondición de la Unión Europea (UE) para conceder la eliminación del visado a sus ciudadanos, deseosos de sumarse al bloque.

La Oficina Nacional Anticorrupción de Ucrania (ONAU) afirmó que detuvo 65 investigaciones penales por supuesto enriquecimiento ilícito de altos funcionarios, debido al fallo del tribunal.

Incluso si el Parlamento (Rada) aprueba una nueva ley, la oficina no podría reanudar las averiguaciones, ya que no tendría efecto retroactivo.

“La medida tiene motivaciones políticas y contradice las obligaciones de Ucrania bajo la Convención de Naciones Unidas contra la Corrupción y acuerdos con el FMI y la UE”, indicó la ONAU.

La Comisión Europea y representantes del sector financiero internacional en Kiev también expresaron su preocupación.

Conocido como el “Rey del chocolate” por forjar una fortuna en la confitería, Poroshenko llegó al poder luego de las protestas pro occidentales de la plaza Maidan de Kiev que derrocaron al presidente Viktor Yanukovich en 2014.

Sin embargo, las mismas milicias nacionalistas y neonazis que fueron decisivas entonces se han vuelto contra él, tras la difusión de un video que revela que el hijo de Ihor Hladkovskyy, vicesecretario del Consejo de Defensa y Seguridad Nacional, empezó a traficar partes militares de Rusia en 2015 y que usó firmas privadas vinculadas a Hladkovskyy y Poroshenko para venderlas con sobreprecio al ejército.

Poroshenko despidió a Hladkovskyy de su puesto, pero líderes de extrema derecha como Andrey Biletsky, jefe del Batallón Azov, han manifestado en público su rechazo a otro periodo presidencial de Poroshenko, quien se halla en el segundo puesto de las encuestas electorales después del comediante Volodymyr Zelenskiy y supera a la ex primera ministra Yulia Tymoshenko.

Milicias de extrema derecha

Por su lado, Arsen Avakov, ministro del Interior, dijo que Ucrania “se encuentra en el final del ciclo político”.

De acuerdo con World Socialist Web Site, Avakov, quien controla a la Guardia Nacional, fuerza policial del país, y las milicias sucesoras del Batallón Azov que se han incorporado al gobierno, estaría aliado con Tymoshenko y el oligarca exiliado Ihor Kolomoyskyi.

De hecho, Kolomoyskyi financiaría tanto a Tymoshenko como a Zelenskiy.

Guionista, actor y novato político, Zelenskiy desempeñó el papel del presidente ucraniano en el popular programa de televisión “Servidor del Pueblo”; la compañía productora fundó un partido con el mismo nombre en 2018, antes de que Zelenskiy anunciara su candidatura.

Esta semana, un sondeo de KIIS señaló que Zelenskiy (41 años) afianzó su ventaja con 20.7% de los posibles votos, con Poroshenko en segundo lugar (11%) y Tymoshenko en tercero, con 8.1%.

Otra encuesta del centro Razumkov indicó que 21.6% respaldaría a Zelenskiy frente a 12.9% para Tymoshenko y 12.7% para el mandatario actual.

No obstante, el apoyo para Zelenskiy sigue lejos del nivel necesario para asegurarle una victoria total y la mayoría de los electores aún no espera que llegue a la presidencia.

Si ningún candidato gana 50% de los sufragios emitidos, los dos principales—se registraron en total 39 aspirantes—se enfrentarán en segunda vuelta el 21 de abril.

Aunque Zelenskiy explotando la frustración de los ucranianos por la pobreza, la falta de reformas y la corrupción endémica de las clases política y empresarial—un caso similar es el presidente guatemalteco Jimmy Morales, también un ex actor cómico sin carrera política—, genera más dudas que certezas, especialmente en el delicado campo de las relaciones exteriores.

Rusófono nativo como la mayoría de la población en las zonas industrializadas del este que se rebelaron contra los planes de Poroshenko para unirse a la Alianza Atlántica y la UE, Zelenskiy tiene negocios con Kolomoyskyi, quien ayudó a financiar las milicias opuestas a los separatistas en las autoproclamadas repúblicas populares de Donetsk y Lugansk.

Zelenskiy, sin embargo, aseveró que el diálogo directo entre Moscú y Kiev es inevitable para detener la guerra de baja intensidad, virtualmente estancada desde la firma del Protocolo de Minsk en 2014.

La misma posición ha sido destacada por Tymoshenko (58 años), considerada más pragmática y con la experiencia de haber negociado con Rusia los precios del gas cuando fue primera ministra.

La dirigente del partido Patria encabezó las protestas de la “Revolución Naranja” contra la corrupción y el fraude electoral en 2004, pero es llamada la “Princesa del gas” por los lucrativos tratos que logró como titular de Sistemas Unidos de Energía de Ucrania, una empresa intermediaria privada que se convirtió en la mayor importadora de gas natural ruso del país en los años 90.

Quien sea el ganador encontrará una difícil situación en el antiguo “granero de Europa”, donde el conflicto con Rusia también desembocó en la pérdida de la estratégica península de Crimea en el Mar Negro hace cinco años.

La ONU calcula que han muerto 13,000 personas en la guerra, al tiempo que sectores económicos cruciales, como el energético y la industria pesada, permanecen en manos de oligarcas con el poder suficiente para dictar precios e intimidar a la competencia.

El racismo contra las minorías Sinti y Roma es rampante, y la población (42 millones) disminuye debido a los cambios territoriales y la migración a Europa Oriental, Rusia y las naciones bálticas.

El servicio estadístico de la UE, Eurostat, aseguró que 662,000 ucranianos, la cifra más alta de cualquier nacionalidad, obtuvieron permisos de residencia en 2017.

Las remesas de los migrantes ascendieron en 2018 a USD $20 mil millones, equivalentes a 13.8% del producto bruto ucraniano, el mayor incremento anual desde 2007 según el Banco Mundial.

Editado por Sofía Danis
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