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Puebla, Pue.— El anuncio de la victoria fue adelantado y hasta que fue el momento adecuado, Martha Erika Alonso Hidalgo se presentó ante sus fieles para alzar los brazos y anunciarles esa tan deseada victoria.
Aunque en los momentos previos, pocas eran las sonrisas de colaboradores y simpatizantes, y a medida que tardaba en llegar, los animadores que se encontraban en el salón Azahar redoblaban esfuerzos para tratar de animar a la gente.
Las banderas amarillas con negro se mezclaron con las azules de los panistas y las naranjas de Movimiento Ciudadano, mientras el volumen de la música aumentaba.
“Por el estado de Puebla, Martha Erika es la opción”, sonó una y otra vez hasta que en el sonido local se anunció la llegada, según ellos, de la nueva gobernadora.
El mensaje duro unos minutos y, sin rodeos, Martha Erika anunció que tres encuestadoras le daban la victoria, con lo que las serpentinas, los aplausos y los gritos de júbilo inundaron el salón del Hotel Marriot, en la capital poblana.
Un par de estrofas de “We are the champions” sonaron, el “¡Sí se pudo!” y el grito de “Martha, gobernadora” también, antes de que la panista atajara la celebración y dijera que se debía “tener cuidado”, por lo que habría que vigilar el resultado.
Después, tan sólo se dirigió hacia la salida más cercana, dejando a sus simpatizantes, que así como llenaron el salón acondicionado para cerca de 500 asistentes, de a poco comenzarán a abandonar el lugar.
Mientras el morenismo en Puebla, con la bandera de Andrés Manuel López Obrador, temía la derrota, por eso salió a la calle y lejos de un salón de lujo o una sala de prensa, Miguel Barbosa se paró frente a las instalaciones del Instituto Electoral del Estado (IEE) a anunciar algo que ya no veía tan cerca, la victoria.
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