Los vigentes campeones de la NFL, los Eagles de Filadelfia (11-6), tendrán una complicada visita en el Lincoln Financial Field en su camino a defender la corona.
Por su parte, los 49ers de San Francisco (12-5) buscan dar un golpe contundente que los acerque a jugar el Super Bowl LX como local en el estadio Levi’s de Santa Clara, California, algo que se ha convertido en una motivación para el equipo.
Los reflectores de la jornada dominical en la esperada Ronda de Comodines se los llevan los dos representantes de la Conferencia Nacional en los últimos tres Super Bowls —Filadelfia jugó en 2023 y 2025; San Francisco en 2024— y sirve de revancha del juego de campeonato de la NFC en 2022.

Para los 49ers no únicamente es una oportunidad de vengarse de aquella derrota, para Brock Purdy es una batalla personal, ya que esa vez abandonó el juego por lesión. El joven quarterback lleva 11 pases de anotación en los últimos cuatro partidos, y espera que esa racha incremente este día.
Será un partido con posibilidad de que brillen dos de los mejores corredores, como lo son Saquon Barkley y Christian McCaffrey, ya que habrá condiciones para que se desenvuelvan.
En las laterales se presenta otra batalla. De un lado está Nick Sirianni, con quien los Eagles tienen récord invicto de cinco victorias en casa en partidos de Playoffs. Del otro lado está Kyle Shanahan, con quien los 49ers tienen seis victorias y ningún tropiezo en partidos de Ronda de Comodines desde hace seis años. Intentará que esa racha se haga más larga todavía.
A pesar de haber dejado ir el primer lugar de la Conferencia en el último partido contra los Seahawks de Seattle, los gambusinos llegan a este encuentro con seis victorias en sus últimos siete partidos; en ese mismo periodo, los Eagles tienen apenas tres triunfos.
San Francisco parece estar en un mejor momento que Filadelfia, pero deberá imponerse en uno de los estadios más complicados de la Liga para un visitante.
Anular a Jalen Hurts será fundamental, pero la defensiva de los 49ers ocupa el último lugar en la NFL con 20 capturas al quarterback y apenas seis intercepciones.