se desató con su equipo B y arrolló 6-2 este domingo a Panamá, que solo resistió durante la primera mitad en un Maracaná donde Vinícius fue protagonista, con un gol y una asistencia, en el último amistoso de la Canarinha antes de poner rumbo al Mundial 2026.

El delantero del Real Madrid endulzó una primera parte discreta en la que el combinado centroamericano, que disputará la segunda Copa del Mundo de su historia, llegó a empatar el tanto inicial del 7 en una falta lanzada por Amir Murillo.

Casemiro, a pase de Vini, dejó a los brasileños de nuevo por delante antes del descanso. Sin embargo, fue en la segunda mitad, con un once prácticamente nuevo, cuando el equipo de Carlo Ancelotti se desmelenó con tres goles en diez minutos firmados por Rayan, Lucas Paquetá e Igor Thiago. La guinda la puso Danilo Santos. Carlos Harvey marcó el segundo para los panameños con todo decidido.

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Los momentos previos al inicio del encuentro fueron una auténtica fiesta.

Los más de 70 mil espectadores del Maracaná hicieron la ola y cantaron "¡Olé, Olé, Olé, Olá, Hexa, Hexa!" y el himno nacional a todo pulmón, mientras un tifo con el escudo de la selección, el trofeo de la Copa del Mundo y la frase "Saca pecho" coloreaba las gradas.

Los jugadores retribuyeron el cariño en el primer minuto. Panamá empezó una línea de cinco defensas en mitad de su campo. Todo un atrevimiento para una Canarinha que quiere metros por delante.

Y en esas Casemiro robó, Vinícius se fue como un rayo hacia el área y se sacó un disparo inapelable para Orlando Mosquera. Mejor inicio imposible.

Lo que no esperaban los hombres de Ancelotti era el desparpajo de José Luis Rodríguez. El extremo del FC Juárez se movió como si estuviera en el salón de su casa, casi siempre solo.

El golpe de suerte vino en una falta de Bruno Guimarães sobre Bárcenas cerca del área grande. Murillo golpeó al palo de la barrera y el balón golpeó en Matheus Cunha, despistando por completo a Alisson, algo lento en la reacción.

El empate dejó fríos a todos los brasileños: a los jugadores y a la afición.

Los dirigidos por Thomas Christiansen soltaban, además, algún aviso de vez en cuando. Ismael Díaz y Cecilio Waterman obligaron a estirarse a Alisson.

A Brasil le quedaba Vinícius. Que lo intentó, lo intentó y lo intentó, hasta que por fin recortó a dos y puso un centro al corazón del área que cabeceó Casemiro.

El linier levantó el banderín, pero para alivio de la grada, el tacón de Córdoba evitó el fuera de juego y el VAR dio gol.

En la reanudación, Ancelotti revolucionó el once. Solo mantuvo a Léo Pereira. Diez cambios de una tacada y una nueva delantera formada por Lucas Paquetá, Igor Thiago, Endrick y Rayan.

Los nuevos salieron más sueltos y con más chispa, y en pocos minutos despejaron todas las dudas.

Primero, un regalo Mosquera le dejó la portería vacía a Rayan para marcar su primer gol con la absoluta. Siete minutos después, Paquetá definió una buena jugada colectiva y solo tres más tarde, Igor Thiago transformó el penalti que él mismo provocó.

Faltaría todavía la maravilla de Danilo Santos, que dominó con el muslo, sentó a su marcador y finalizó con maestría, y el zambombazo desesperado de Carlos Harvey.

Próximo test para Brasil será ante Egipto, el 6 de junio en Cleveland. Tres días antes, Panamá intentará olvidar la derrota en el Maracaná ante su público contra República Dominicana.

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