Este martes, la selección de Iraq venció (2-1) a Bolivia en el estadio BBVA de Monterrey y tomó el último boleto disponible a la Copa del Mundo de 2026, donde se unirá a Francia, Noruega y Seneal en el Grupo I. A priori, los asiáticos parten como las "víctimas" del grupo, pero su entrenador Graham Arnold lo toma como una motivación para sorprender al mundo.
En conferencia de prensa al terminar el partido, el entrenador australiano mencionó que "no tenemos nada que perder, así que vamos a ir a sorprender al mundo. Le dije a los jugadores que tienen dos meses para ponerse en mejor forma que nunca, ahora que vuelvan a sus clubes deben entrenar fuerte, ojalá tengamos un precampamento pero hacer algo en esta Copa del Mundo sería un milagro".
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Además, reconoció lo importante que será para muchos de sus jugadores enfrentarse a súper estrellas como Kylian Mbappé (Francia), Sadio Mané (Senegal) o Erling Haaland (Noruega).
"Es un privilegio. Algunos jugadores quizás nunca jugaron contra Mbappé, Haaland y esta clase de jugadores. Poder estar en la misma cancha y jugar un partido de Copa del Mundo es un honor. Tenemos respeto por ellos pero al mismo tiempo iremos a ganar", agregó.
Arnold, que clasificó por segunda vez consecutiva al Mundial vía repechaje (en Qatar 2022 lo hizo con Australia), habló sobre la confianza que tuvo en sus jugadores para romper la sequía de 40 años sin clasificar a una Copa del Mundo y mencionó que "estoy muy feliz por ellos y estoy muy feliz por los 46 millones de iraquís y ojalá esto cambie la percepción del país y cambie el futbol en Iraq y me imagino que están celebrando en casa. Ahora nos toca ir al Mundial y hacer algo que nadie espera que hagamos".
Al ser cuestionado sobre cómo planeaba festejar la clasificación al Mundial y qué esperaba encontrarse en su regreso a Iraq, Arnold le recordó al mundo el conflicto bélico en Medio Oriente y que por ese motivo, los jugadores no podrán festejar esta hazaña con su gente.
"Por el conflicto que existe actualmente y los bloqueos aéreos no podemos hacer eso, debemos esperar y quizás tengamos una buena despedida antes de la Copa del Mundo con todos los jugadores, porque ahora los que juegan en clubes extranjeros deben viajar a reportar con ellos", declaró.
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Además, volvió a hacer énfasis en el pedido que le hizo a sus jugadores de ignorar las redes sociales para evitar consumir las noticias que hablaban sobre las tragedias en su región.
"Creo que con todo lo que está pasando en Medio Oriente lo hizo más difícil a los jugadores, pero lo que más trabajé con ellos fue la mentalidad. Les prohibí ver redes sociales, tenían que enfocarse en el trabajo que tenían que hacer acá, es un juego de gran presión y que los jugadores sepan cómo manejarla es importante. Bolivia jugó muy bien y la disciplina en defensa fue crucial", concluyó.