La noche en el Cuauhtémoc huele a Liguilla. No es una jornada más del calendario. Es el partido que puede marcar el rumbo del Clausura 2026 para Cruz Azul. Frente al líder general, La Máquina tiene la obligación de asumir el protagonismo y dejar claro que va en serio por el título.
Chivas llega con paso perfecto, seis victorias en seis partidos y confianza plena. Cruz Azul presume cinco encuentros sin derrota y un crecimiento evidente en su futbol. El choque enfrenta a dos candidatos reales al título.
Nicolás Larcamón sabe que el discurso ya no alcanza. Con el plantel completo, la exigencia creció. La llegada de Agustín Palavecino, Christian Ebere y Nicolás Ibáñez elevó la competencia y el margen de error se redujo.

La Máquina mostró carácter contra Toluca y Tigres. Orden táctico y contundencia en momentos clave. Ese nivel debe repetirse contra un rival que también apuesta por intensidad y verticalidad. Si Cruz Azul quiere el título, necesita confirmar su mejor versión en partidos como este.
Los antecedentes recientes favorecen a los celestes. En cinco enfrentamientos con Guadalajara no registran derrota, cuatro victorias y un empate. La última caída como local con el Rebaño ocurrió en el Clausura 2022.