Alan Montemayor tuvo que construir el camino que le permitiera llegar hasta los Juegos Centroamericanos y del Caribe. “El dinero no llega solito”, reconoció el jinete mexicano.

Ante las exigencias económicas de los deportes ecuestres, Alan creó un emprendimiento para impulsar su carrera deportiva: así nació Toná Bars, una marca de barras de granola artesanales inspiradas en su caballo de competencia.

“Creé estas barras para recaudar fondos, porque solito no llega el dinero, también hice varias rifas. Estoy muy agradecido con todos los amigos que compraron boletos. Todos los fines de semana voy a competencias ecuestres para tratar de vender las barras y conocer a más gente”, dijo.

Si bien la Federación Ecuestre Mexicana (FEM) y la Conade apoyaron su proceso deportivo con viáticos, uniformes, inscripciones y parte del equipamiento, hay gastos que Montemayor Stoeckel debe cubrir.

“Están hechas de ingredientes naturales. La miel la conseguimos de los apicultores. No tiene nada de artificial ni conservadores. Es bastante completa. Me ha ayudado a recaudar fondos, pero desafortunadamente todavía nos faltan muchas barritas para llegar a la meta”, detalló el jinete. Fernanda Dávalos

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