11 | NOV | 2019
Camino Real de Tierra Adentro
Foto: Archivo El Universal

Ni se comprende ni se aprovecha Camino Real de Tierra Adentro

08/10/2019
10:22
Sonia Sierra
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Hace nueve años que México consiguió la declaratoria de Patrimonio Mundial de la UNESCO para el Camino Real de Tierra Adentro, hoy el reto es proyectar esta región hacia el futuro

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En el municipio de San Felipe, en Guanajuato, un puente que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y que es uno de los 60 sitios que comprende el Camino Real de Tierra Adentro, podría colapsar como consecuencia del paso de tránsito pesado: el gobierno del estado de Guanajuato construye una carretera y las constructoras contratadas lo utilizan para pasar maquinaria y camiones cargados de concreto.

Ahí mismo, en el centro de San Felipe, las ruinas de un fuerte del siglo XVI -uno de los primeros asentamientos del municipio- fueron demolidas y el espacio se convirtió en estacionamiento. Aunque este inmueble no tenía declaratoria por parte de la UNESCO, era un bien histórico, y parte de esos otros sitios que a lo largo de los años los investigadores han encontrado y que podrían sumarse a los bienes declarados dentro del Camino Real de Tierra Adentro.

El caso de San Felipe fue presentado esta semana por la arquitecta Sara Narváez, coordinadora estatal del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos), dentro del encuentro “Camino Real de Tierra Adentro. Historia que nos une” que se realizó en el Centro de Estudios de Historia de México de la Fundación Carlos Slim, y donde también se habló de los casos de Durango, entre otros.

Hace nueve años que México consiguió la declaratoria de Patrimonio Mundial de la UNESCO para el Camino Real de Tierra Adentro o Camino de la Plata. La que fue la primera ruta en América en conseguir tal declaratoria, se extiende a lo largo de 2 mil 600 kilómetros, abarca a su vez 60 sitios con declaratoria –cinco de éstos son ciudades Patrimonio–, que se localizan en 11 entidades de México -Ciudad de México, Estado de México, Hidalgo, Querétaro, Guanajuato, Zacatecas, Aguascalientes, San Luis Potosí, Jalisco, Durango y Chihuahua, y dos estados de  Estados Unidos Texas y Nuevo México.

El Encuentro “Camino Real de Tierra Adentro. Historia que nos une” reunió a investigadores de distintos estados, y de los dos países, que hablaron de nuevos hallazgos -por la dificultad entonces representó incluir muchos más de los sitios-, pero también de problemáticas latentes: ampliar y regular zonas de amortiguamiento, desarrollar todo el concepto de paisaje cultural e ir más  allá de la declaratoria con la idea de aprovechar el potencial de esta ruta -caracterizada por escenarios culturales de misiones, cárceles, puentes, reales, iglesias; una gran diversidad de climas y paisajes naturales-.

“Hay hallazgos recientes –dijo Sara Narváez–. La declaratoria de 2009 no abarca todo, estamos encontrando en estos 10 años sitios que no se incluyeron en la declaratoria. La intención es que la gente los conozca, se reglamente y que puedan conservarse”.

Sara Narváez en su intervención también alertó acerca de la zona de amortiguamiento de la ciudad de Guanajuato, que es muy chica, y que el crecimiento urbano está afectando. Por ello, la demanda en este caso es que crezca el polígono de protección: “Todo Guanajuato debe conservarse”.

Valeria Valero, coordinadora Nacional de Monumentos Históricos del INAH, se refirió en entrevista a los retos y pendientes del Camino: “El plan de manejo es el mayor pendiente. Este bien es muy complejo; tiene distintos tipos de patrimonio: arqueológico, natural, inmaterial, de caminos, petroglifos. Es hacer un plan de manejo que tome en cuenta todos esos patrimonios y que ponga de acuerdo a todos los municipios, además de los gobiernos de los tres niveles, y a la sociedad porque todos somos responsables. Hay una primera parte de ese plan, pero él mismo plantea que debe ser evolutivo”.

Jesús González Schmal, de la Fundación Feliciano Béjar, comentó: “Quizás reconocemos que el Camino Real de Tierra Adentro es un patrimonio de México para el mundo, pero nunca como hoy recobra más importancia porque nuestras fronteras históricas están mucho más allá del Río Bravo, están en el Río Rojo, en Santa Fe... La ignorancia del Presidente de Estados Unidos (al hablar) de un muro contra la cultura, la historia y la razón, no se puede imponer. La conciencia de ese patrimonio es muy débil. Casi no se conoce por la mayoría de los mexicanos. Es un potencial de conocimiento cultural y de turismo imponente. Se crearon muchas misiones, se generaron muchas ciudades coloniales y se integran dos culturas muy importantes”.

La artista Pilar Monroy, quien hace una década fue parte del equipo del gobierno de Durango que impulsó el trabajo para conseguir la declaratoria, dijo en entrevista que en el caso de este bien cultural “tenemos que involucrar a vecinos, municipios, gobiernos; no ha sido fácil”.

Se refirió a los retos de Camino Real Tierra Adentro: “Necesitamos movernos en varios aspectos: sociabilizarlo desde lo más abajo hasta lo más arriba; llevarlo al Congreso para que el Legislativo pueda instrumentar; están legislados los Pueblos Mágicos, pero estos bienes que la UNESCO declara no cuentan con una coordinación. Deben sumarse los distintos órdenes de gobierno”.

Graciela Mota, investigadora de la UNAM y coordinadora del Seminario Interdisciplinario sobre Educación para la Paz, Sustentabilidad y Patrimonio Cívico-Cultural, opinó que hay que superar la ignorancia con la que se está trabajando el nombramiento que tiene México en el Camino Real de Tierra Adentro:
“Hay otras rutas con declaratoria en el mundo y en América, y vemos que avanzan, pero ésta no. No hay acuerdos. Si no hay acuerdo con Padre Tembleque que son cuatro municipios, aquí menos: son 11 estados de la República”.

La investigadora de la UNAM dijo que hoy no se comprende el itinerario como lugar de influencias múltiples, recíprocas y factor de integración, y que en cambio se ve como algo inmóvil.

“Es importantísimo tener una visión transversal reactivando no nada más el concepto de paisaje, de Patrimonio Mundial, de sitios naturales y mixtos, sino todo el tema  paisaje cultural. Hay falta de ordenamiento de lo que implica una zona de amortiguamiento, pero no para que se quede estático, sino como zona de emprendimiento y reactivación económica y educativa. El reto es proyectar esta región hacia el futuro. A partir de la declaratoria la pregunta es cómo podemos dar el paso hacia paisaje cultural, una combinación de natura y cultura”.

fjb

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